Durante los últimos años, la imagen pública de Woody Allen se ha visto bajo el fuego de la opinión pública por motivos ajenos a su carrera cinematográfica.

En 2018, una entrevista de Dylan Farrow, hija adoptiva de Mia Farrow, resucitó una vieja acusación de abusos sexuales contra el director, lo que llevó a que un gran número de actores y actrices de Hollywood se pusieran del lado de Farrow y lamentaran haber trabajado en el pasado con Allen.

Woody Allen, por su lado, emitió un comunicado muy duro contra su expareja Mia Farrow, acusándola de manipular a su hija y aprovecharse del movimiento Time’s Up, al tiempo que recordaba a todo el mundo que el caso ya fue juzgado hace más de un cuarto de siglo y que entonces no se apreció ninguna prueba contra él.

Para comprender la magnitud del suceso y lo lioso que puede llegar a ser, te hemos confeccionado esta cronología en la que hay que empezar remontándose muchos años.

LOS ANTECEDENTES

1980. Este es el año en el que Woody Allen y Mia Farrow inician una relación sentimental. Ambos han pasado por diferentes relaciones que les han marcado.

Allen ha tenido dos matrimonios, el  primero con Harlene Rosen, una chica con la que se casó muy joven y que le terminaría denunciando por mofarse de ella en varios números cómicos y entrevistas, y con Louise Lasser, actriz de sus primeras películas. Mención aparte merece su relación sentimental con Diane Keaton, con la que mantiene una gran amistad desde entonces.

Por su parte, la hija del director John Farrow y de la actriz Maruen O’Sullivan, llega a la pareja también con dos divorcios a sus espaldas: Frank Sinatra y el músico André Previn.

Sin embargo, mientras que Allen no tiene hijos de sus matrimonios anteriores, Mia tiene siete, de los que tres son fruto de su relación con Previn y cuatro son adopciones: dos niñas vietnamitas (Lark -que fallecería muy joven- y Summer) y un niño y una niña coreanos, Moses Farrow y Soon-Yi Previn. Atención a estos dos últimos nombres.

1985. Mia Farrow decide adoptar a otra niña, Dylan Farrow, y cuidarla por su cuenta, ya que aunque la actriz y el cineasta tienen una conocidísima relación sentimental viven separados.

1987. Allen y Farrow tienen un hijo biológico, (Satchel) Ronan Farrow, quien, adelantándonos unas décadas en los acontecimientos, será el periodista que empiece a destapar el escándalo Weinstein. Dicen algunas malas lenguas que como parte de una campaña para, en algún momento, hacer caer a su padre.

1990. El cineasta invita a un partido de baloncesto a Soon-Yi. Según los biógrafos, es la primera vez que pasan tiempo a solas. Aquí hace falta hacer un inciso para aclarar que Soon-Yi fue adoptada en un orfanato de Corea del Sur y que su edad no está muy clara, pero en 1990, según su pasaporte, tenía 20 años.

1991. Farrow adopta otro niño más al tiempo que Allen asume la paternidad adoptiva de Dylan y Moses. Soon-Yi y Allen se hacen íntimos y van frecuentemente al baloncesto.

1992. La actriz, de visita en casa de Allen, descubre unas fotos de Soon-Yi desnuda, ante lo que el director confiesa que la chica y él llevan semanas acostándose. La relación entre Farrow y Allen se rompe, iniciándose un interminable proceso de denuncias durante el que Allen hace un comunicado diciendo que está enamorado de la chica coreana.

Ese mismo verano estallará el problema central de esta historia: el cineasta visita la casa de la actriz (mientras esta está fuera) con la intención de ver a los que son, desde hace un año, hijos adoptivos suyos. Dos niñeras que estaban en la casa cuentan que perdieron de vista a la niña, la cual le habría contado a Mia Farrow que Woody Allen la subió al ático para practicarle tocamientos.

Mia Farrow graba un vídeo doméstico en el que la niña explica lo sucedido y denuncia a Allen, quien pide la custodia de los tres hijos que comparten (el biológico y las dos adopciones), diciendo que todo es una venganza de la actriz por haber iniciado una relación con Soon-Yi.

 

EL JUICIO

1993. Los médicos del hospital de Yale–New Haven investigan el caso y concluyen que Dylan no ha sufrido abuso sexual, diciendo que su declaración proviene, bien de la situación de estrés que vive, bien porque su madre le ha metido esa idea en la cabeza.

La resolución médica es ampliamente criticada, puesto que en el grupo de expertos, el pediatra no se ha reunido en ningún momento para hablar con Dylan. Meses después, el juez que instruye el caso, Elliott Wilk (en cuyo honor Farrow ha adoptado un niño al que ha llamado Gabriel Wilk Farrow) declara inocente al cineasta, pero rechaza de pleno la tesis de que Farrow pueda haber obligado a su hija a contar esa historia, criticando el comportamiento de los expertos que han participado en el análisis.

Eso sí, el juez prohíbe que Allen vea más a Dylan, dice que Moses puede verle si este quiere y mantiene que puede visitar a su hijo biológico, Ronan, siempre que quiera. Farrow no quiere recurrir la sentencia para dejar tranquila a Dylan y no reproducirle el trauma por el que se supone que ha pasado.

1997. Woody Allen y Soon-Yi contraen matrimonio y adoptan dos hijos.

2013. Durante mucho tiempo, el asunto parece quedar relegado a las revistas de cotilleos y a la crónica negra de Hollywood, pero en este año, preguntada por la paternidad de Ronan durante una entrevista con Vanity Fair, Mia Farrow declara que el chico posiblemente sea hijo de Frank Sinatra, negando que Allen sea su padre.

En diferentes entrevistas, la hija de Frank, la cantante Nancy Sinatra, desmiente la posibilidad. No es la única, ya que el propio Ronan se toma la historia a guasa repitiendo que “todos podemos ser hijos de Sinatra”.

 

EL REVIVAL

2014. La polémica sobre el abuso sexual resucita cuando Dylan publica una carta en un blog del New York Times acusando de violación a su padre adoptivo, el cual, a su vez, escribe otra carta volviendo a señalar a Farrow como culpable de manipularlo todo e intentando ridiculizar lo que califica de invención.

Días más tarde, y aquí surge una historia interesante, el hermano de Dylan, Moses Farrow, carga contra su madre, declarando que el día en que presuntamente se habría producido el abuso, había más gente en la casa, haciendo imposible la situación que se describe en la acusación y diciendo que él había visto a Mia “metiéndole en la cabeza” a Dylan que Woody Allen había abusado de ella.

2017. Después de varios intentos por sacar a la luz el escándalo Weinstein, Ronan Farrow se convierte en uno de los periodistas que pone patas arriba Hollywood con revelaciones que, entre otras cosas, llevan a crear el movimiento Time’s Up a través del que actores, actrices y personalidades de Hollywood plantan cara al acoso sexual, tanto en el cine como en otros ámbitos de trabajo.

Allen, cuyo nombre sale tangencialmente en estas conversaciones sobre el acoso, habla del escándalo diciendo que es muy triste para todas las partes implicadas y que teme que esto derive en una “caza de brujas”.

2018. Dylan Farrow publica una carta y concede una entrevista a la cadena CBS diciendo que no entiende los motivos por los que Woody Allen está saliendo indemne de las acusaciones que están surgiendo. Multitud de actores y actrices se ponen del lado de la chica prometiendo que no volverán a trabajar con Allen, que acaba de rodar Día de lluvia en Nueva York.

El cineasta vuelve a defenderse diciendo que se le está juzgando en público por un hecho del que fue absuelto en los tribunales, mientras vuelve a culpar a Mia Farrow de manipular los hechos para castigarle por su relación con Soon-Yi y de estar usando el movimiento Time’s Up en su propio beneficio.

Diane Keaton defiende a Allen. La lucha de testimonios entre Moses (acusando a Mia Farrow de maltrato) y su hermana Dylan persisten en los medios y las redes sociales.

2019. Amazon Studios, que había producido las últimas películas de Allen y mantenía un contrato en activo, archiva Día de lluvia en Nueva York sin intención de estrenarla. Woody Allen demanda al estudio, que acabará indemnizándole por incumplimiento de contrato.

El cineasta sale de un paréntesis forzoso (un año sin dirigir por primera vez tras 1980) tras la invitación de Jaume Roures a producir su siguiente película a través de Mediapro y rodar de nuevo en España. Ahí nace el proyecto de Rifkin’s Festival, rodada y ambientada en el Festival de San Sebastián de ese mismo año.

2020. Woody Allen anuncia la publicación de sus memorias, A propósito de nada (aquí puedes leer un resumen), lo que desata un nuevo vendaval en los medios. La editorial Hachette, presionada por Ronan Farrow y sus propios empleados, da marcha atrás y decide no publicar el libro. Finalmente, recoge el testigo Arcade Publishing, que vende el libro en EE UU sin causar mucho ruido; en España fue editado sin problemas por Alianza Editorial.

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