La embajada

La embajada

Una de esas películas eficaces, que recrean un hecho histórico con una lograda atmósfera de gran tensión. Se trata del asalto de la embajada iraní en Londres por un grupo de terroristas árabes en 1980, con toma de rehenes, que exigían la liberación de un elevado número de presos.

Son los años de gobierno de Margaret Thatcher, en que la Dama de Hierro hace honor a su apodo de mano dura con los el terrorismo. El film describe los seis largos días en que la embajada está rodeada por la policía, el ejército y los medios de comunicación, fijándose en las acciones de unos y otros: la mediación de un negociador de la policía, los preparativos de un grupo de operaciones especiales, y la cobertura informativa de la BBC.

Cinematográficamente la película dirigida por el desconocido Toa Fraser a partir de un guión de Glenn Standring no inventa la pólvora, pero la narración es eficaz, sobre todo gracias a los trabajos de Mark Strong como el policía que habla con el cabecilla de los terroristas, y Jamie Bell como el prometedor hombre de acción quizá algo impulsivo. Funcionan muy bien las escenas de negociación, un terrible toma y daca, y las de los entrenamientos previos al asalto final.