El Banco de España estima que entre un 67% y un 69% de las empresas no financieras españolas presentará necesidades de financiación entre abril y diciembre de este año, y que podrían superar los 230.000 millones de euros como consecuencia de la crisis del covid-19, una cifra que calcula que podría cubrirse en tres cuartas partes por los avales públicos para los créditos a las empresas.

Un 40% de las empresas habrían podido hacer frente a la situación sin registrar déficit de liquidez ni un deterioro de su situación patrimonial, segú se explica en el informe ‘Las necesidades de liquidez y la solvencia de las empresas no financieras españolas tras la perturbación del Covid-19’, publicado este lunes por el supervisor. El trabajo ealiza un ejercicio de simulación de las necesidades de liquidez de las empresas, a partir de tres escenarios macroeconómicos alternativos (un escenario de recuperación temprana compatible con una caída del PIB en el 2020 del 9%; uno de recuperación lenta, del 11,6%, y un escenario de riego, del 15,1%), tanto de los posibles déficits generados por la evolución de la actividad de explotación como de las inversiones en activos fijos y las amortizaciones de deuda financiera.

La paralización de gran parte de la actividad económica por las medidas de contención del covid-19 ha provocado una reducción brusca de los ingresos para una proporción muy alta de las empresas españolas, lo que va a suponer que muchas de ellas tendrán que recabar nuevos recursos financieros para hacer frente a los pagos corrientes y a los derivados de sus decisiones de inversión en activos fijos y a las amortizaciones de deuda.

Entre las opciones cita sus activos líquidos como los depósitos bancarios, o bien recurrir al importe no dispuesto de sus líneas de crédito, así como recurrir a nueva financiación externa, como los préstamos bancarios, a desinversiones o a nuevas aportaciones de capital de los socios.

El informe pone de manifiesto que para financiar la parte no cubierta por avales públicos «las empresas podrían utilizar sus colchones de liquidez o recurrir a nueva deuda sin avalar». En este sentido, hay que tener en cuenta que, durante los últimos meses, las compañías con un mejor acceso al crédito han conseguido captar un volumen elevado de fondos sin recurrir a garantías públicas

Necesidades netas

La estimación del importe global de las necesidades netas de liquidez se situaría entre los 224.000 y los 238.000 millones de euros, dependiendo del escenario considerado, en un 90% por la amortización de la deuda, mientras que la contribución asociada al déficit generado por la actividad de explotación y por la inversión en activos fijos comparativamente es menor.

El detalle por trimestres evidencia que el déficit más elevado se generaría entre abril y junio (entre 103.000 y 108.000 millones de euros), mientras que en los siguientes trimestres los importes se irían reduciendo progresivamente, a medida que se recobrara gradualmente la actividad.

Entre abril y diciembre del 2020 un 67%-69% de las empresas no financieras españolas, dependiendo de que el escenario contemplado sea el de recuperación temprana o el de riesgo, presentarían necesidades de liquidez, empleando entre todas ellas entre un 73% y un 78% de los trabajadores del sector corporativo.

Estos porcentajes serían entre siete y 10 puntos porcentuales superiores, respectivamente, en número de empresas, y entre 11 y 16 puntos porcentuales más elevados, en peso del empleo, respecto a los que se registrarían en un escenario sin covid-19.

Los sectores más afectados serían los de turismo y ocio, vehículos de motor, y transporte y almacenamiento, en los que entre un 80% y un 87% de las empresas presentarían déficits, en el escenario de riesgo, llegando a afectar al 90%-95% del empleo de estas ramas.

Cobertura de los avales públicos

En todo caso, las empresas podrían cubrir algo menos de la mitad de estas necesidades haciendo un uso completo de sus activos líquidos y líneas de crédito, aunque casi un 30% de las compañías (en las que se concentra entre un 30% y un 33% del empleo total) seguirían presentando un déficit.

El Banco de España señala que no parece «muy verosímil» que las empresas agoten totalmente sus activos líquidos, ya que muchas de ellas preferirían mantenerlos por precaución, y cree que el grueso se canalizará mediante el recurso al crédito bancario.

El informe calcula que los programas de avales permitirían cubrir cerca de las tres cuartas partes (entre el 71% y el 75%, dependiendo del escenario) de las necesidades de liquidez estimadas de las empresas para los tres últimos trimestres del año. El resto del déficit, de entre 56.000 millones de euros y 70.000 millones de euros, podría cubrirse a través de otras vías, como el recurso a los activos líquidos, a las líneas de crédito disponibles o a nueva financiación externa.

En este sentido, señala que la información sobre los préstamos bancarios hasta mayo muestra que las compañías de mayor dimensión, las que presentan un menor perfil de riesgo y las menos afectadas por la crisis estarían consiguiendo captar unos elevados volúmenes de financiación bancaria en condiciones muy favorables sin recurrir a la línea ICO de avales.