Aforos controlados, distancia de seguridad, desinfección de prendas… «Ya no podremos probar los productos de belleza ni tocar las muestras. Cambiará la experiencia de compra y la relación, hasta ahora tan táctil, con las prendas. Se aplicará la realidad virtual en filtros y espejos para evitar el contacto directo. La tienda ‘on line’ será una extensión de la física», explica la periodista Triana Alonso. Los grandes ya tienen un protocolo en sus tiendas. En las de H&M hay puntos de información, control de aforo, barreras de metacrilato en las cajaspegatinas en el suelo para guardar dos metros de distancia, mascarillas, guantes y desinfectante de manos, los probadores irán abriendo según las necesidades y recomendaciones, y las prendas devueltas estarán 48 horas en cuarentena.

«Si la población sigue creciendo como se espera, el volumen de ropa vendida en todo el mundo se triplicará para el 2050. Una demanda que requeriría 2,3 planetas. La industria de la moda necesita cambiar y en H&M creemos que la única solución es el negocio circular e impulsar el reciclaje. Estamos trabajando para usar el 100% de energía renovable en todas nuestras operaciones para el año 2040», dicen desde el grupo sueco.

Cambiará la relación táctil con las prendas: se aplicará la realidad virtual en filtros y espejos para evitar el contacto

En Mango, con 14.900 empleados, 384 tiendas en España y 1.800 en el extranjero, las medidas de seguridad en las tiendas son similares, alternando los probadores para mantener la distancia. También ellos hablan de sostenibilidad fibras sostenibles. «En el 2019 fabricamos más de 18 millones de prendas etiquetadas como Committed. El 12% de nuestra producción y el doble que en el 2018». Y de economía circular: «Impulsando el uso de fibras recicladas contribuimos al ahorro de recursos y la reducción de residuo textil. En abril lanzamos la primera colección cápsula con prendas recogidas en las tiendas a través del proyecto Second Chances», indica la multinacional catalana, que tras la pandemia apostará por producir más en Marruecos, Turquía, Portugal y Europa del Este para una mayor flexibilidad y rapidez.

Con esta crisis creen que el negocio digital saldrá reforzado «y será muy importante la experiencia de compra omnicanal, potenciando las fortalezas de la tienda física (asesoramiento, compra social, prueba del producto, inmediatez) con las del canal digital (profundidad de colección, entrega a domicilio). Entender al nuevo cliente en el entorno digital y diseñar iniciativas que aseguren una buena experiencia en cualquier punto de contacto son los mayores retos de la industria, junto a la creciente demanda de prendas sostenibles».