Las disputas por arriba, para el Leganés. Los balones divididos, para el Leganés. La intensidad y el hambre… Para el Leganés. ‘Masterclass’ de los ‘pepineros’ en Butarque. Una exhibición en todo lo alto, demostrando que sin el talento y la magia del rival también se pueden ganar partidos a base de coraje y trabajo.

Act. a las 21:02

CET


Albert Gracia

LEG

CEL

Leganés

Cuéllar; Tarín, Awaziem, Silva; Bustinza, Recio (Roque Mesa, 38′), Rubén Pérez, Rodrigues; Óscar (Eraso, 88′), Braithwaite (Carrillo, 75′); En-Nesyri.

Celta

Rubén Blanco; Hugo Mallo (G. Fernández, 46′), Aidoo, Araujo, Olaza; Yokuslu, Pape Cheikh, Rafinha (Brais Méndez, 65′); Santi Mina, Aspas y Denis (Sisto, 38′)

Goles

1-0 M. 15 Óscar Rodríguez. 2-0 M. 39 Óscar Rodríguez. 3-0 M. 55 Rodrigues. 3-1 M. 64 Araujo. 3-2 M. 81 Aspas.

Árbitro

Sánchez Martínez (Comité murciano). T.A.: Recio (5′), Rubén Pérez (42′), Tarín (49′) / Yokuslu (30′), Fernández (2A 71′).

Incidencias

Butarque (7.115 espectadores).

Los de Aguirre lo dieron todo y se llevaron una más que merecida victoria ante un Celta inofensivo, que le costó bajar al barro cuando el partido lo requería. Pero que despertó. Tarde pero lo hizo. El cuadro de Òscar tiró de carácter en el tramo final de la segunda mitad para lograr recortar distancias y poner el miedo en el cuerpo a un Leganés que tuvo que sufrir para cerrar el triunfo. 

Espoleados por su afición, el cuadro ‘pepinero’ jugó una de sus mejores primeras partes de la temporada. Presión asfixiante y un Celta que no ganó ni una sola segunda jugada. Los rebotes iban para un leganés mejor plantado, que sabía lo que hacía y que tenía un plan con la estrategia, el gran arma de este equipo. 

Fruto de un par de saques de esquina y de faltas laterales, el cuadro de Aguirre metió mucho miedo en el cuerpo a los celtiñas, incapaces de conectar con los ‘jugones’ por la intensidad madrileña. Esas ocasiones iniciales incluyeron un remate al travesaño de Awaziem. Tanto avisaba el Leganés que al final Óscar Rodríguez abrió la lata.

Lo hizo con un libre directo impecable que entró por toda la escuadra. Locura en Butarque, que continuó a lo suyo. Los chicos de Aguirre no bajaron el ritmo y el Celta no se encontró en ningún momento. Y menos tras el 2-0 que anotó el propio Óscar en otra ‘folha seca’ que no repelió un Rubén que pudo hacer más. 

El Celta resurge

En la reanudación, Òscar buscó dar con la tecla y dio entrada a Gabbriel Fernández por Hugo Mallo. Pape al lateral diestro y a intentar controlar el partido. Pero el Leganés estaba desatado y volvió a hincar el diente con otro ‘pepinazo’, esta vez de Rodrigues. El 3-0 debería hundir a cualquiera pero no al Celta, que sin saber cómo se metió en el partido tras una jugada de estrategia que cabeceó Araujo.

Aun así, la alegría no iba a durar mucho porque el Toro Fernández iba a ver la segunda amarilla por un codazo. A falta de 20 minutos, el Celta no cejó en su empeño y Aspas encontró el camino del éxito con un jugadón para meter miedo a un Leganés que terminó muriendo en su área.