Àlex Márquez (Repsol Honda) dio un paso al frente el pasado fin de semana en el circuito Marco Simoncelli de Misano, donde firmó su mejor resultado en la clase reina (7º). En ausencia de su hermano Marc, así como de los lesionados Cal Crutchlow (LCR) y Stefan Bradl, el ‘rookie’ de Cervera cargó con la responsabilidad de abanderar a la marca japonesa junto a Takaaki Nakagami (LCR) en el GP de la Emilia-Romaña. Y no falló.

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El vigente campeón mundial de Moto2 ya dejó huella en el GP Red Bull de Andalucía al finalizar 8º en condiciones muy exigentes, pero en Misano fue un paso más allá para terminar 7º por delante del líder del Mundial Andrea Dovizioso (Ducati). Y lo que es más importante, Àlex, que partía 17º en parrilla y lideró el warm up matinal, encontró la fórmula para avanzar en la configuración de su moto y acabó a 11 segundos del vencedor, Maverick Viñales, una evidente progresión para el piloto de Cervera, que en su primera carrera de MotoGP, en el mes de julio, estaba a 27 segundos del más rápido.

«Buena carrera. Seguimos creciendo», celebró Àlex en twitter. A lo que su hermano Marc respondió con un consejo de campeón: «No hay secretos! Esfuerzo, trabajo y sacrificio», escribió el ’93’, que sigue recuperándose de la lesión en el húmero del brazo derecho que le apartó del Mundial en la carrera inaugural del campeónato, en Jerez.

En Misano, tras una gran salida, Àlex se quedó a menos de 8 décimas de Nakagami, con la otra Honda activa y sumó 9 puntos que le sitúan con 16º en la general con un total de 24 puntos

Mucho ayudó también el test oficial de Misano, entre los Grandes Premios disputados en el circuito del Adriático. Honda y Àlex tuvieron la oportunidad de implementar las mejoras durante el fin de semana: «Durante todo el fin de semana me he sentido muy fuerte y muy constante», valoró el de Cervera. «Estoy satisfecho, ya que creo que ciertamente teníamos el ritmo para estar entre los diez primeros».

En casa, más presión

Àlex llega a la carrera de casa, el GP de Catalunya, en su mejor momento, si bien sabe que en Montmeló tendrá más presión que en toda la temporada. Eso no debe ser obstáculo para un piloto que casi nunca pierde la calma y que en esta pista ganó el pasado año, camino de su título de Moto2 y también en 2017 y 2014 (Moto3).

«Llegamos a Barcelona en un buen momento después de nuestro mejor resultado hasta ahora. Estoy contento con el progreso que hemos logrado y tengo muchas ganas de pilotar en Catalunya con la Honda. Por supuesto, será una experiencia diferente a la normal y ciertamente echaré de menos ver a todos los aficionados en las gradas, porque siempre es una sensación especial. ¡Ojalá podamos ofrecer un buen espectáculo para que todos puedan disfrutar de la carrera como si estuvieran aquí!», afirma un motivado Àlex Márquez. «Los últimos años he conseguido dos victorias y un podio en este trazado, lo cierto es que disfruto mucho en este circuito», avisa. 

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