¿A quién no le gustaba pintar de niño? Casi siempre dibujábamos figuras algo abstractas pero lo disfrutábamos y eso era lo importante. Sin embargo, con el tiempo muchas veces dejamos de lado el pintar o dibujar. Pero nunca es tarde para retomar esta entretenida actividad que más encima nos otorga infinitos beneficios para el cuerpo, la mente y el espíritu.

1. Comunicación

El arte nos humaniza, nos ayuda a comunicarnos en un lenguaje diferente y personal, lo cual representa un gran beneficio para todos y poderosamente para personas que sufren condiciones relacionadas con la falta de comunicación y de expresión, tales como la timidez, el autismo y ciertas discapacidades.

2. Terapia

Pintar es una actividad individual en la que entramos en un mundo propio, lleno de posibilidades, donde nuestra creatividad es infinita y la realidad inexistente. Nos permite de manera positiva alejarnos de la realidad, generando un descanso mental que disminuye el estrés y genera sentimientos de felicidad y relajación. Excelente para cualquiera, particularmente para personas con problemas de agresividad y nerviosismo.

3. Autoestima

Cada obra es un logro personal y ayuda a fortalecer nuestro autoestima e individualidad. Nos ayuda a ser mas independientes y valer nuestra autonomía.

4. Motricidad

Parecido a tocar la guitarra o el piano, aprender a sostener y a manejar el pincel y el lápiz ayuda a regular los movimientos de la mano y a estimular conexiones cerebrales.

5. Concentración y Sanación

Quienes dedican varias horas a pintar o a crear, entra en un estado de trance, de gran concentración donde se borra el entorno y el tiempo, tanto así que dolores físicos desaparecen. Este estado de concentración avanzado se llama Alpha. Es el mismo estado que se puede conseguir a través de la oración, la meditación, la música, la aromaterapia y el enamoramiento.

6. Inteligencia emocional

Pintar nos permite expresar nuestros problemas y emociones de una manera sana y fluida. Si estamos pasando por un pequeño desequilibrio personal, nos ayuda a distraernos de ellos o bien liberar estos sentimientos sobre el lienzo. Una forma saludable de desahogarse.

7. Actividad cerebral

En el dibujo y la pintura se estimulan ambos hemisferios del cerebro. El primero involucra el lado lógico racional mientras que el segundo explota nuestra creatividad y emociones. Esto es muy valioso dado que ayuda a combatir en Alzheimer en el futuro. Mientras la memoria se desvanece, la imaginación tiene la capacidad de robustecerse.

8. Apreciación del arte

Practicar, entender y hablar de arte crea un mejor entendimiento acerca de éste, el individuo se ve reflejado y motivado por el trabajo de otros, lo cual le permite ser también receptor de este tipo de comunicación.

9. Cultura

El conocimiento que una persona puede recibir cuando aprende a pintar le da la capacidad de entender la historia de la humanidad a través del arte.

10. Diversión

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Via:: El vaso medio lleno