Noticiascuriosas.com/Madrid.- El ucraniano Viktor Didukh es el protagonista de uno de los casos de superación personal a través del deporte. Diagnosticado de un cáncer en el año 2008 que obligó a que se le amputara la pierna izquierda, se empeñó en volver a practicar su gran afición: el tenis de mesa. Y con una prótesis y ayudado por una muleta, regresó en 2013 al circuito profesional en el que participaba antes de la intervención.

En 2016 llevó a su país a la medalla de oro en los Juegos Paralímpicos de Río de Janeiro.

Y ahora, cuatro años después, sigue participando en el circuito semiprofesional de tú a tú con deportistas que no tienen minusvalía alguna.

De forma increíble, no acusa el hecho de tener que moverse con la prótesis ni el tener limitados los movimientos porque si con una mano coge la raqueta, con la otra debe sostener la muleta. Es un ejemplo de superación. Es Viktor Didukh.