En Sony no se olvidan de la realidad virtual. La propuesta que ya tuvo un éxito destacable en la PS4 quiere continuar su camino en la PS5, y hace unos meses ya indicaron que estaban trabajando en unas nuevas gafas de realidad virtual aunque avisaban también de que tendríamos que ser pacientes, puesto que ese periférico no llegaría en 2021.

Poco después nos mostrarían los peculiares mandos de su futuro visor de realidad virtual para PlayStation 5, pero de momento no se conocen detalles sobre esas gafas. Lo que sí que hemos conocido son sus nuevas micropantallas OLED con resolución 4K, que están destinadas a gafas de realidad virtual con una resolución 8K y que ojo, no parecen destinadas a l hipotético PSVR2 para la PS5, sino a gafas de otros fabricantes que incluso se usen en ámbitos industriales.

Esto no es para la PS5, sino para otras plataformas

El prototipo mostrado en el evento Sony Technology Day hace uso de dos pequeñas pantallas con resolución 4K que permiten disfrutar de esa resolución total 8K.

Ya existían gafas de realidad virtual 8K, pero en Sony esperan que su solución destaque además por el uso de una tecnología de baja latencia que permita que la experiencia de realidad virtual sea más natural y puedan evitarse los habituales mareos que se pueden experimentar con gafas más modestas.

La propuesta de Sony no parece dirigida a jugar y de hecho no está relacionada con las futuras gafas de realidad virtual de la PlayStation 5. Esas gafas contarán según los rumores con una resolución total 4K (en concreto, 4.000 x 2.040), algo razonable teniendo en cuenta que el hardware necesario para mover experiencias de realidad virtual en 8K es aún más exigente que el ofrece la PS5.

Los propios responsables de Sony parecían desmarcarse del mundo del gaming al hablar de unas micropantallas que permitirán, eso sí, «un sentido espectacular de inmersión para la colaboración remota o para compartir [experiencias]».

En Sony explicaban cómo al usar micropantallas de gran resolución se puede mostrar un mayor detalle evitando la pixelización, y al reducir la latencia a través de los datos que llegan de los sensores, los usuarios podrán mirar a su alrededor sin sentir náuseas ni mareos.

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La empresa nipona mostraba curiosamente la aplicación de estas gafas en ámbitos industriales, educativos o de investigación, y parece por tanto que quienes las integren —¿tendrá esto que ver con la rumoreada propuesta de Apple?— no las destinarán de forma específica al mundo del gaming.

Vía | Kotaku