El impacto de Airbnb en la oferta turística en todo tipo de poblaciones ha sido espectacular. En España, por ejemplo, tenemos más casas dedicadas al alquiler vacacional que viviendas sociales. La firma inició su andadura dando demasiadas libertades, y eso provocó escándalos de privacidad y, en los últimos tiempos, quejas por el uso frecuente de esos alojamientos como estupendas formas de montar fiestas de quita y pon. En Airbnb se han cansado de ese tipo de usos, y ahora han tomado medidas al respecto.

Ya venían avisando. En 2018 un chalé alquilado en Torrelodones a través de Airbnb acabó con destrozos de 12.000 euros tras ser usado como sede para una fiesta nocturna con entre 100 y 200 personas. El desmadre de las fiestas ilegales llegaba entonces a su clímax, y Airbnb decidía prohibir las fiestas no autorizadas en sus alojamientos. La medida no era del todo definitiva, y de hecho algunos usuarios de Airbnb siguieron infringiendo esta normativa.

La COVID-19 reforzó la medida, pero... La pandemia hizo que en 2020 se reafirmara esa estrategia y se impusiera una prohibición global «por razones de salud pública». La normativa se planteaba además de forma indefinida, y se unía a una limitación de no tener más de 16 inquilinos en estos alojamientos. Ahora que la pandemia ha quedado un poco en segundo plano algunos usuarios han vuelto a organizar fiestas, y en abril se dio una tragedia en una de ellas: dos menores de edad murieron y otras ocho personas fueron heridas por armas de fuego en una fiesta en un piso alquilado vía Airbnb en Pittsburgh. Eso hizo saltar de nuevo las alarmas.

Se acabó la fiesta. En Airbnb han decidido establecer una prohibición permanente para las fiestas a nivel global. Los responsables de la empresa explican cómo la restricción de 2020 sirvió para reducir en un 44% las quejas de fiestas en esos pisos alquilados en Airbnb. Se elimina además la limitación de 16 personas en alojamientos que estén preparados para hospedar a más de ese número.

Airbnb no es la única. Otras plataformas de alquileres de corta duración de alojamientos han tomado medidas similares. Vbro, cuya compañía matriz es Expedia, también ha tenido problemas en este sentido, y de hecho en 2021 ya anunció un esfuerzo conjunto con Airbnb para prohibir esas celebraciones no permitidas.

Qué pasa si montas una fiesta. En Airbnb han indicado además que aquellos usuarios que violen sus normas se enfrentarán a consecuencias que irán desde la suspensión temporal de la cuenta a una eliminación completa de la plataforma. Según sus datos, en 2021 más de 6.600 inquilinos acabaron siendo suspendidos de la plataforma por violar esa prohibición de fiestas en sus alojamientos.

Imagen | Jacob Bentzinger