Dolores de cabeza, mareos, desorientación y pérdida de gusto y olfato son algunos de los problemas derivados de la Covid-19 que persisten incluso meses después de la infección.

El origen de todos ellos estaría en una inflamación de la materia gris del cerebro, según ha concluído el un estudio realizado por investigadores chinos, el primero en ser publicado sobre los daños neurológicos producidos por el SARS-CoV-2, el virus causante de la Covid-19.

El 55% de los 60 pacientes recuperados de Covid-19 que participaron en el estudio mostraron unos volúmenes estadísticamente más altos que los voluntarios no infectados en diversas partes del cerebro y, según los científicos, «no se observó una diferencia significativa entre los grupos que habían pasado una enfermedad grave y no grave».

“Un número cada vez mayor de evidencias apoyan la potencial invasión neuronal del SARS-CoV-2, pero ningún estudio había sido realizado para explorar la existencias de cambios micro-estructurales en el sistema nervioso central tras la infección”, argumentan los investigadores de la Universidad de Fudan en su artículo publicado en The Lancet.

Ya quedó demostrado que el SARS-CoV, el pariente cercano del actual coronavirus que causó una epidemia en 2003, provocaba invasión neuronal y ambos virus tienen un mecanismo similar de invasión de las células humanas.

Además, en base a previas investigaciones, los coronavirus pueden causar diferentes procesos patológicos que aceleran el envejecimiento cerebral y exacerban las patologías neurodegenerativa.

Ante estas evidencias, los científicos de la Universidad de Fudan, analizaron el cerebro de los participantes mediante resonancia magnética ponderada por difusión e imágenes de alta resolución en 3D, en las que pudieron apreciar el aumento de volumen de algunas zonas en los pacientes recuperados de Covid-19.

Un estudio muy limitado

«Los descubrimientos del estudio revelan una posible disrupción de la integridad micro-estructural y funcional del cerebro en las fases de recuperación de la Covid-19, sugiriendo que el SARS-CoV-2 pueda tener consecuencias a largo plazo», concluye el estudio.

La característica afectación de la Covid al olfato y al gusto tendría un origen claro en la inflamación de la corteza olfativa, una de las parte del cerebro que recibe la información sobre los olores.

También han detectado inflamación en el hipocampo, una estructura del cerebro que juega un papel importante en la consolidación de los recuerdos tanto a largo como a corto plazo y es una de las primeras áreas cerebrales en sufrir las consecuencias del alzheimer.

“Nuestro estudio da una idea sobre los posibles cambios neurológicos tras una infección de SARS-CoV-2”, concluyen los científicos chinos, que admiten que se trata aún de un estudio muy limitado por la pequeña muestra de pacientes y se requerirán nuevas investigaciones para poder alcanzar conclusiones más firmes.