Aún recuerdo, como si fuese ayer, la sorpresa que dio OnePlus en 2016 con su 3T. Tenía 6 GB de RAM. Samsung, LG, Huawei, Sony y los gigantes del momento lanzaron sus flagships con 4 GB de RAM, la cifra habitual en ese momento. Seis años después, los seis gigas de RAM siguen siendo esa cifra que marca varios estándares. Es la RAM más habitual en gama media y, curiosamente, la cifra con la que cuentan los iPhone 13 Pro.

¿Es suficiente con esta cifra en un teléfono? ¿Tiene sentido que el estándar en gama alta siga aumentando? Hemos querido reflexionar sobre este punto. Explicar qué están haciendo los fabricantes para aumentar la RAM sin aumentarla físicamente, y por qué parece que nos hemos quedado «estancados» en los seis gigas.

La fiebre por la RAM, enfermedad pasada

Poco

A mayor (y mejor) hardware, mayor (y mejor) vida útil. Partiendo de este principio básico, todo avance en la cantidad de memoria RAM es positivo… hasta cierto punto. La inmensa mayoría de teléfonos en el amplio segmento medio apuestan por versiones base con 6 GB de RAM (para bajar hasta los 4 GB solemos hablar de gama de entrada). Pareciera esta cifra esa zona de confort de la que no queremos movernos, reservando los 8 GB de RAM para versiones más ambiciosas y modelos de gama alta, y los 12 GB de RAM para los más premium.

Para debatir si necesitamos o no más RAM en Android, es necesario entender qué hace el sistema cuando se empieza a quedar sin memoria y cómo la gestiona

Para entender la necesidad o no de mayores cantidades de RAM en Android (sobre iOS hablaremos más adelante), conviene recordar algunas de las claves de su funcionamiento. En Android, cada vez que iniciamos una app, estamos creando un proceso. Este proceso necesita una cierta cantidad de memoria para ejecutarse y, por cada función que vaya realizando la app, esta cantidad de memoria requerida puede aumentar.

En Android lo que se busca es que la RAM sea lo más útil posible, por lo que tiende a llenarse, independientemente de que tengamos 6 o 12 GB de RAM. Cuando una app no tiene suficiente espacio en RAM para abrirse, Android recurre a soluciones como comprimir la lista de procesos inactivos o menos activos (ZRAM SWAP) o, directamente, a cerrar las apps y procesos que considera menos prioritarios.

Cuanta más RAM tengamos, más fácil le ponemos al sistema que ejecute un alto número de apps, o que pueda ejecutar apps que demandan un notable espacio en memoria, sin cerrar las otras.

¿Necesitamos más de 6 GB de RAM?

Entendiendo el funcionamiento básico de la RAM el planteamiento, a priori, pareciera simple: mientras la RAM pueda mantener activas las apps que usamos, «no hace falta más». Pero al pensar en RAM no conviene pensar en la RAM que necesitas hoy, conviene pensar en la RAM que necesitarás en dos o tres años. Esos procesos que ahora ocupan 300 megas pueden pasar a ocupar 500 en dos años, el próximo juego pesado se irá casi al giga, y el sistema operativo demandará cada vez más recursos.

Parece que ya no hay prisa por aumentar la RAM física, pero la RAM virtual está llegando como función opcional para los que necesitan un extra

En lugar de aumentar la RAM física, los fabricantes están apostando por la RAM virtual, ya que los 128 GB empiezan a ser la memoria estándar. Los móviles más humildes pueden virtualizar 2 o 3 GB de RAM, y hasta los hay que virtualizan 7 GB. Esta es una memoria más lenta que la física, pero es más que válida para paliar las pequeñas deficiencias en capacidad que puede tener un gama media.

iPhone

Por el lado de Apple, que siempre ha tenido prácticamente la mitad de memoria RAM respecto a la gama alta Android, dio el salto a los 6 GB con los iPhone 12 Pro y, salvo sorpresa, así seguirán las cosas durante 2022 y, probablemente, 2023.