En el 2004, el Dr. Richard Ellenbogen pasó casi 20 horas seguidas operando el tumor cerebral de una chica de 17 años. Al final, confundiéndolos con tejido cerebral sano, dejó restos tumorales considerables sin extraer. El cáncer regresó menos de un año más tarde y la joven falleció.

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Fuente: EL PAIS – CIENCIA