El sector de las plataformas de reparto se encuentra en medio de un cambio legislativo. Compañías como Uber, Glovo o Deliveroo defienden su modelo de autónomos para garantizar la flexibilidad, pero las últimas sentencias están dejando claro que, hasta la fecha, su modelo no es correcto y deben contratar a esos repartidores o conductores.

Así lo ha asegurado el Tribunal Supremo de Reino Unido, que dicta que varios de sus conductores son trabajadores de la empresa y no autónomos. Un juicio que lleva desde 2016, ha mantenido varias alegaciones y concluye ahora, marcando un nuevo y duro revés a la forma de trabajar de la compañía.

La sentencia choca con la posición que siguen defendiendo las compañías, que argumentan que han aplicado cambios en la manera de colaborar con sus trabajadores y defienden un modelo de riders autónomos que la Justicia no ampara como tal en los casos donde se ha pronunciado.


La justicia británica opina igual que la española

Uber ha perdido una importante batalla legal, lo que podría derivar en un cambio significativo de su modelo de negocio. El inicio del juicio se remonta a 2016, cuando dos trabajadores de Uber denunciaron a la plataforma. Tras cinco años, la ‘Supreme Court’ británica ha concluido unánimemente que los conductores son empleados, están sujetos al salario mínimo, se les debe pagar vacaciones y están sujetos al resto de protecciones legales.

Según uno de los jueces del tribunal, el tiempo de trabajo de los conductores de Uber no se limita al tiempo que se dedican a conducir, sino también «incluye cualquier período en el que un conductor está conectado a la aplicación y está listo y dispuesto a aceptar viajes».

Según explica Antonio Baylos, Catedrático de Derecho del Trabajo y Director del Centro Europeo: «se llega a la conclusión que los conductores de Uber son trabajadores sometidos al estatuto protector de los trabajadores, y en consecuencia es incorrecto presentarlos, como hace Uber como contratantes individuales o independientes».

La posición de Uber es que esta decisión aplica únicamente a un grupo muy pequeño de trabajadores de Uber, que utilizaban la aplicación en 2016. Desde entonces, tanto Uber como otras plataformas que se encuentran en juicios similares, aseguran que han realizado cambios para flexibilizar esta relación.

Uber eats

En España, el Tribunal Supremo dictó en septiembre de 2020 que también existía una «naturaleza laboral» entre Glovo y varios de sus trabajadores, en esta ocasión repartidores. Tras esta decisión, desde Inspección de Trabajo se reclama a la compañía a dar de alta más de 11.000 trabajadores.

Estos días, el Gobierno español trabaja en la denominada como ley «rider», donde el último borrador propone que las plataformas tendrán tres meses para contratar a los repartidores.

Vía | BBC