«Me interesa leer tu libro y mis padres se toman todo mal. Creen que tus consejos no son buenos. Aclaro que a mí me encantan, pero (ellos) no creen que sean ficción, creen que todo es real. Ayúdame”. Este es el mensaje de socorro de un lector recibido en el blog de la escritora María Frisa, que mantiene una vía de comunicación constante con su público. Para la autora, es la enésima prueba que demuestra la brecha que existe entre púberes y adolescentes lectores y padres y profesores empeñados en que lean.

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Fuente: El País – Cultura