Un nuevo acto de violencia contra la mujer se registró en el norte de la India, donde un grupo de hombres le prendió fuego a una joven que había denunciado en el 2018 una violación.

Según las autoridades locales, la mujer iba camino a un tribunal donde iba a testificar por su caso, ocurrido hace un año, en un nuevo acto de agresión en el país asiático, el cual esta semana ha vivido importantes protestas contra este tipo los delitos.

Según apuntaron varios medios locales, la mujer de 23 años fue atacada justo cuando se dirigía a la audiencia del caso de violación que denunció el pasado marzo y ocurrió en diciembre de 2018, cuyo principal responsable fue liberado hace una semana.

La víctima identificó a cinco hombres antes de ser traslada al hospital de la ciudad de Lucknow, la capital regional, donde es atendida. «Las cinco personas que nombró fueron arrestadas», dijo Kumar, que no precisó la implicación de los sospechosos en el ataque, ni si el presunto violador se encuentra entre los detenidos.

Según el agente, «el acusado de la violación estaba en libertad bajo fianza (desde) el 30 de noviembre».

Castigo para violadores

Las autoridades se han comprometido a aplicar un castigo ejemplar por la agresión, que ocurre en medio de la indignación del país por la falta de contundencia ante este tipo de crímenes.

«La defensa del honor de las hijas de este estado es una tarea del Gobierno. La violación es un lastre de la sociedad. No debe haber espacio en la sociedad para semejante acto. Deben tomarse severas acciones contra los violadores», publicó hoy en Twitter la oficina del jefe de Gobierno de Uttar Pradesh, Yogi Adityanath.

Esta semana tuvieron lugar numerosas protestas en distintas ciudades de la India para exigir más severidad en el castigo a los violadores. Las manifestaciones comenzaron después de que el pasado 27 de noviembre se presentara la violación en grupo y asesinato de una joven veterinaria, lo que revivió la indignación contra este tipo de crímenes en el país.

La víctima, de 26 años, fue engañada por cuatro hombres, que primero pincharon las ruedas de su motocicleta y después, mientras fingían que le ayudarían a repararla, la llevaron a la fuerza a una habitación donde la violaron en grupo y asfixiaron, para a continuación quemar su cuerpo con gasolina.