La pelea por la Casa Blanca parece no haber terminado aún. El actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump, todavía no acepta su derrota frente al demócrata Joe Biden, quien, si los resultados oficiales confirman su elección, estará posesionándose el 20 de enero del próximo año.

Pero lo cierto es que Trump todavía toma decisiones en el país norteamericano, y un tema en el que puede generar cambios antes de dejar el poder es el de la migración. A continuación le contamos sobre cuáles son las intenciones que tiene el actual mandatario en este campo.

(Le puede interesar: Investigación denuncia barreras del sistema migratorio en EE. UU.)

El abogado Ángel Leal le habló a la CNN sobre algunos asuntos relacionados con la migración en los que Trump aún podría incidir.

El primero de ellos está relacionado con «las deportaciones expeditas, que actualmente se están aplicando por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, que aplica para aquellas personas que tengan menos de dos años en el país, que corren ese peligro de ser deportadas de forma sumaria, en vez de poder comparecer ante un juez de inmigración».

El experto también se refiere a el programa Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), que da protección a 700.000 inmigrantes llegados a Estados Unidos cuando eran niños, y que fue polémico recientemente porque un juez de Nueva York rechazó las limitaciones impuestas a este por parte de la Casa Blanca.

El tribunal sostiene que Wolf no se desempeñaba legalmente como secretario interino de Seguridad Nacional bajo la Ley de Seguridad Nacional

El juez federal Nicholas Garaufis dictaminó el sábado pasado que el secretario interino de Seguridad Nacional del presidente Donald Trump, Chad Wolf, incumplió la ley cuando en julio aprobó nuevas reglas para el programa DACA.

(Lea aquí: ¿Qué tanto sabe sobre la migración en EE. UU.?)

Wolf dictaminó que no se aceptarían nuevas solicitudes y que las renovaciones se limitarían a un año en lugar de dos.

Estas limitaciones son inválidas porque «el tribunal sostiene que Wolf no se desempeñaba legalmente como secretario interino de Seguridad Nacional bajo la Ley de Seguridad Nacional» cuando las emitió, según el fallo.

Leal manifestó que espera que la administración de Biden pueda darle «seguridad a los jóvenes soñadores que están bajo la protección de DACA y a aquellos jóvenes que puedan calificar» bajo este programa.

Los planes que tenía Trump

Suponiendo su reelección, Trump pensaba aplicar una política migratoria aún más dura que la de sus primeros cuatro años en la Casa Blanca, con límites al asilo y castigo para las ciudades «santuarios», según Stephen Miller, su principal consejero en inmigración.

(Lea también: La crisis de la salud fractura la política migratoria de Trump)

La solución a los problemas del sistema de inmigración y el restablecimiento de algún grado de sensatez en los programas de inmigración requieren reformar las reglas

El mes pasado, en una entrevista con la cadena de televisión NBC, Miller señaló cuatro prioridades, pensando en un posible segundo mandato, en la política migratoria de Trump: límites al asilo, penalizar a las ciudades que amparen a los inmigrantes indocumentados, seguir recortando las visas para ciertos viajeros, y nuevas restricciones a las visas de trabajo.

«En muchos casos, la solución a los problemas del sistema de inmigración y el restablecimiento de algún grado de sensatez en los programas de inmigración requieren reformar las reglas», aseguró Miller, e indicó que esos cambios no requieren la aprobación del Congreso.

En materia de inmigración, «el Congreso ha delegado muchas atribuciones» al Poder Ejecutivo, agregó.

Miller dijo en ese entonces que el deseo de Trump era ampliar a todo el mundo el tipo de acuerdos para «compartir las cargas» firmados con Honduras, Guatemala y El Salvador, por los cuales las personas que procuren obtener asilo en EE. UU. deben esperar en otros países el curso de sus trámites.

(Además: Las implicaciones que tendría suspender la inmigración en EE. UU.)

Si uno creara asociaciones seguras con terceras partes, en otros continentes y otros países y regiones, tendría la capacidad de compartir la carga de los solicitantes de asilo sobre una base global

«Si uno creara asociaciones seguras con terceras partes, en otros continentes y otros países y regiones, tendría la capacidad de compartir la carga de los solicitantes de asilo sobre una base global», añadió.

Bajo un programa de este tipo, denominado Memorando de Protección de Migrantes (MPP, en inglés), desde comienzos de 2019 Estados Unidos envió a México a decenas de miles de hombres, mujeres y niños, en su mayoría centroamericanos, que llegaron a la frontera y se presentaron a las autoridades pidiendo asilo.

En cuanto a las ciudades cuyas autoridades locales que se niegan a colaborar con las federales en materia de inmigración, conocidas como «santuarios», Miller dijo que habría «un gran contraste con una acción realmente agresiva».

Antecedentes en materia de migración

Para no ir muy lejos, este miércoles un juez federal de Estados Unidos bloqueó las expulsiones de inmigrantes menores no acompañados en la frontera sur, colindante con México, una medida que el gobierno Trump había justificado por la pandemia del covid-19.

(Le recomendamos: Biden denuncia ‘irresponsabilidad’ de Trump por no aceptar resultados)

La demanda contra la expulsión fue interpuesta en los tribunales por la influyente organización de derechos civiles American Civil Liberties Union
(ACLU) en nombre de un adolescente guatemalteco que huyó de su país porque era perseguido por las opiniones políticas de su padre. El muchacho buscaba llegar a Estados Unidos, donde reside su padre, para reencontrarse con él.

El fallo de hoy es un paso crítico para detener el intento ilegal y sin precedentes del gobierno de Trump de expulsar a niños utilizando como pretexto la salud pública

El gobierno de Trump, que mantiene mano dura contra la inmigración legal e ilegal, adoptó esta política tras el inicio de la pandemia, apoyándose en una vieja norma de salud pública relativa al control de las epidemias en la frontera, pero que según los abogados demandantes vulnera los derechos especiales que protegen a los menores.

El juez federal Emmet Sullivan del Distrito de Columbia argumentó que los menores afectados podrían sufrir un «daño irreparable» y además declaró no estar convencido por los argumentos presentados por el gobierno e indicó que hay suficientes recintos sin utilizar donde los niños podrían ser alojados.

«El fallo de hoy es un paso crítico para detener el intento ilegal y sin precedentes del gobierno de Trump de expulsar a niños utilizando como pretexto la salud pública», indicó Lee Gelernt, abogado de ACLU.

Según ACLU, desde el inicio de la pandemia y hasta octubre, cerca de 13.000 menores pudieron haber sido expulsados hacia México o hacia sus países de origen sin haber tenido acceso a pedir asilo.

Así pues, los niños, niñas y adolescentes podrían ser una de las poblaciones más afectadas por los movimientos de Trump a nivel migratorio. 

REDACCIÓN INTERNACIONAL*
*Con información de AFP y Efe

Le puede interesar

– Trump llamó a apoderada en Míchigan en aparente intento de presión

– Trump despide a funcionario electoral que negó fraude en los comicios

– Trump pide un recuento parcial en el estado clave de Wisconsin