El flujo de peregrinos que recorren el Camino de Santiago no ha parado desde la Edad Media. Es una de las pocas actividades que el hombre actual comparte con el del medievo —en julio de 2016 más de 45.000 personas lo terminaron—, pero la experiencia ha cambiado mucho. ¿Cómo transitaban el sendero en una época en que no existían mapas detallados? El libro Peregrinar a Compostela en la Edad Media (Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico) intenta dar respuesta a la pregunta. El historiador Jaime Nuño y el ilustrador Chema Román cuentan en sus páginas los motivos que impulsaban a las personas a realizar el viaje, los peligros que sorteaban, y los pormenores del día a día del caminante.

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Fuente: El País – Cultura