Venerada por sus coetáneos por su “extraordinario talento”, “delicadeza” y “originalidad”, la obra de la escultora barroca Luisa Roldán (Sevilla, 1652-Madrid, 1706) se sumió en un sueño a finales del siglo XVIII del que ahora está despertando. Aunque, curiosamente, este renacimiento se ha producido fuera de España y sus creaciones, especialmente sus bellas terracotas, se han convertido en objeto de deseo para templos del arte como el Metropolitan, la Hispanic Society of America —ambas en Nueva York—, el Victoria and Albert de Londres o el Museo Paul Getty de Los Ángeles [todos con obras de la artista conocida como La Roldana por ser la hija del famoso escultor Pedro Roldán, en cuyo taller se formó].

Seguir leyendo.

Leer más

Fuente: El País – Cultura