El partido ha aplazado el congreso que debía elegir su presidencia, primer paso para la designación del candidato a los comicios por el bloque convervador, por culpa de la segunda ola de la pandemia

La canciller Angela Merkel, en el gabinete del Gobierno Federal en...

La canciller Angela Merkel, en el gabinete del Gobierno Federal en Berlín.
HENNING SCHACHT EFE

La sucesión de la canciller Angela Merkel como cabeza de lista en la Unión Cristianodemócrata (CDU) en las elecciones del año próximo se retrasa. El partido ha aplazado el congreso que debía elegir su presidencia, primer paso para la designación del candidato a los comicios por el bloque convervador.

Es la segunda vez que la CDU retrasa su congreso ante la situación creada por la pandemia del Covid -19 y posterga una decisión que la militancia reclama y que el partido necesita para dar estabilidad al sistema. Merkel aún sostiene la vela, pero el aplazamiento del congreso ha abierto fisuras entre los tres candidatos declarados hasta el momento -Armin Laschet, Friedrich Merz y Norbert Röttgen- y sus nichos de apoyo.

«Esto va contra las bases del partido«, ha afirmado Merz, que había propuesto un congreso virtual con el que poner fin a la situación de interinidad que vive el partido desde que su actual presidenta, Annegret Kramp-Karrenbauer, decidiera tirar la toalla. Conocida como AKK, la actual ministra de Defensa, renunció a principios de este año a tratar de luchar por la cancillería en 2021, consciente de que no tenía el respaldo de su partido. Desde entonces está en un segundo plano, un vació que Merkel, aunque oficialmente alejada teóricamente de las labores del partido, sigue indirectamente ocupando.

La discusión sobre la cancelación del congreso, que inicialmente iba a celebrarse en abril y después el 4 de diciembre en la ciudad de Stutgartt, tomó cuerpo en la noche de ayer, domingo. AKK convocó a los tres candidatos para discutir sobre la celebración del congreso barajar opciones al formato presencial.

Merz, el candidato más incómodo al aparato, aunque el mejor situado en la carrera por la presidencia apostó por la celebración de un congreso telemático. Argumentó que las bases del partido necesitaban cerrar el paréntesis de interinidad y preparar con tiempo el camino y el programa de cara a las elecciones Röttgen, el que menos opciones al cargo tiene de los tres, también apremió a la toma de decisiones.

Desventaja

Laschet, primer ministro de Renania del Norte Westfalia, el Land más afectado por la pandemia, se posicionó en el reverso de la moneda. No alegó a la desventaja que las encuestas muestran a su candidatura respecto a la Merz en su defensa del aplazamiento, sino al mensaje que la CDU enviaría a la ciudadanía si se celebraba. «No podemos pedir a la gente que evite actos multitudinarios y hacer nosotros lo contrario por muchas medidas de higiene y de distanciamiento que se pongan», afirmó.

La directiva de la CDU se declinó por la tesis de Lachet, representante del establisment y el más próximo a Merkel, aunque las medidas que ha adoptado para frenar la pandemia en su Land no siempre han ido en línea con la canciller.

La situación creada por la pandemia «no permite» celebrar el congreso presencial en Stuttgart con los habituales 1.001 delegados del partido, anunció el secretario general de la CDU, Paul Ziemiak. Descartado de plano el congreso en formato virtual que solicitaban Merz y Röttgen, que han calificado la decisión de errónea y amarga. Y preocupante que la CDU haya dejado en el aire la fecha y formato del congreso dos veces aplazado. Indica división interna y falta de liderazgo.

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