Cuando el general mexicano Salvador Cienfuegos Zepeda llegó este jueves con su familia a Los Ángeles (Estados Unidos) para pasar vacaciones, se encontró con la sorpresa de que la Agencia de Drogas Estadounidense (DEA) había solicitado su arresto.

Quien hasta este momento era considerado un respetado militar y había ocupado los más altos cargos en las fuerzas militares de su país ahora es acusado por cuatro delitos: tres de narcotráfico y uno de lavado de dinero.

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Su arresto por parte de las autoridades estadounidenses sacudió la política y la opinión pública mexicana. Cienfuegos Zepeda, desde el 2012 hasta el 2018, había sido el jefe máximo del ejército mexicano (titular de la Secretaría de Defensa Nacional) durante el gobierno de Enrique Peña Nieto.

Se trata del golpe más importante al ejército mexicano desde 1997, cuando fue capturado y condenado a 40 años de cárcel el general Jesús Gutiérrez Rebollo, y es la primera vez en la historia de México que se detiene a un exsecretario (ministro)de Defensa.

Según un documento judicial de los fiscales estadounidenses al que tuvo acceso EL TIEMPO, los delitos de los que se acusa al general se cometieron entre diciembre de 2015 y febrero de 2017 e incluyen: manufactura, distribución e importación de heroína, cocaína, metanfetaminas y marihuana; y vínculos con transacciones de lavado de dinero ilícito. Incluso, en ese mismo documento, se señala que el general ya en retiro tiene dos alias: el ‘Padrino’ y ‘Zepeda’.

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EL TIEMPO también tuvo acceso a la notificación del Departamento de Justicia de los EE. UU. en la que informan al general sobre los cargos en su contra. En este se señala que Cienfuegos “abusó de su posición pública para ayudar al cartel H-2”, organización que describe como “extremadamente violenta” y que traficó “miles de kilogramos de narcóticos en los Estados Unidos”.

La evidencia recogida durante la investigación de la DEA (que denominó ‘Padrino’, por el alias del general) incluye miles de mensajes de Blackberry Messenger interceptados. Entre los mensajes, especifica el documento, hay intercambios directos entre el general Cienfuegos y el ‘H-2’.

La abreviación ‘H-2’, por otro lado, es el alias de Juan Francisco Patrón Sánchez, un líder criminal cercano a los hermanos Beltrán Leyva, cuya organización se derivó del cartel de Sinaloa, al que también perteneció Joaquín el ‘Chapo’ Guzmán.

El viernes, después de la captura de Cienfuegos, la Corte Federal del Distrito Central de California, en Los Angeles, llevó a cabo la audiencia de Cienfuegos. Se inició a las 2:59 de la tarde (hora local) y duró solo cinco minutos, tiempo suficiente para confirmar que el general había leído la acusación en su contra. Además, se determinó una nueva audiencia para este martes, en la que se establecerán sus condiciones de detención y su opción de fianza.

En el documento se expresa que de ser declarado culpable, cada delito de narcotráfico significaría un mínimo de diez años de cárcel; sin embargo, dado el volumen y gravedad, lo más probable es que se le imponga la cadena perpetua.

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Mientras tanto, el general de 72 años seguirá en la cárcel, en el Metropolitan Detention Center. Una vez se establezcan las medidas, deberá rendir cuentas en la Corte para el Distrito Este de Nueva York, la misma en la que se condenó al ‘Chapo’ Guzmán en 2018.

EL TIEMPO se puso en contacto con Marcela Celorio, la cónsul de México en Los Ángeles, quien afirmó que “se le está prestando toda la asistencia consular al general”, y expresó que no puede hablar más sobre el caso. Sin embargo, en Twitter afirmó: “Me entrevisté en dos ocasiones con el general Cienfuegos: asegurarme de su estado de salud y sus condiciones de confinamiento; la segunda personalmente. Se le proporcionó la debida asistencia consular e informé sobre sus derechos en EE. UU”.

Revuelo en México

La captura del general Cienfuegos sorprendió a los mexicanos. En este país no cursaba ninguna investigación en contra del exgeneral. “Es preocupante para el Gobierno mexicano y para los mexicanos que una institución tan reconocida, tan respetada, se vea expuesta, ya que un exmiembro de esta dependencia fue capturado en la Unión Americana”, le dijo a EL TIEMPO el abogado mexicano Julio Jiménez Martínez, constitucionalista, investigador y analista jurídico y político.

De hecho, el doctor Jiménez recordó que Cienfuegos fue condecorado por el Gobierno estadounidense en 2018. “En noviembre de hace dos años, tanto Cienfuegos como el extitular de la Secretaría de Marina (Semar) Vidal Soberón fueron reconocidos con la Legión al Mérito en el grado de comandante, como resultado de los lazos de cooperación con Estados Unidos”, explica.

César Gutiérrez, abogado mexicano penalista en derecho militar y especialista en seguridad nacional, le adelantó a EL TIEMPO que Estados Unidos estaría investigando a diez generales más, principalmente a aquellos cercanos al exgeneral Cienfuegos.

Salvador Cienfuegos

Cienfuegos fue condecorado por el Gobierno estadounidense en 2018.

Uno de ellos sería el general de brigada Roberto Miranda Moreno, quien se encontraba en España al momento de conocer la noticia de la captura de Cienfuegos, y habría abandonado la embajada de México en ese país. Todavía hoy se desconoce su paradero. Miranda era también muy cercano al expresidente Peña Nieto, quien está siendo investigado por corrupción.

Según Gutiérrez, “la detención de Cienfuegos es una demostración de que el narcotráfico llegó a Los Pinos (antigua residencia presidencial mexicana) desde el gobierno del expresidente Ernesto Zedillo Ponce de León”.

La captura coincide con un momento en el que las fuerzas militares tienen un rol fundamental en el país.

Por un lado, la detención de Cienfuegos se dio el mismo día que se cedió el mando civil de la Guardia Nacional a un mando militar. Esto quiere decir que más de 70.000 efectivos estarán bajo el mando del actual secretario. Y es que el presidente, Andrés Manuel López Obrador, ha insistido en que las Fuerzas Armadas son el último bastión de integridad pública del Gobierno.

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Eduardo Bohórquez, director de Transparencia Internacional en México, le explicó a EL TIEMPO que “aunque el presidente ha buscado minimizar la posible responsabilidad de funcionarios cercanos al exsecretario Cienfuegos, llamándolos ‘incorruptibles’, la opinión pública ha empezado a dudar de las Fuerzas Armadas mexicanas, que ahora gozan de mayor poder e influencia que en todo el periodo posrevolucionario”, y agrega que “la detención a pedido de la DEA debilita severamente la idea de que se trata de una institución incorruptible”.

Al respecto, el abogado Jiménez agrega que en México “el narcotráfico ha empezado a penetrar gran parte del Gobierno, las instituciones, a un amplio sector de los servidores públicos y gobernantes”.

Ante la noticia, el presidente López reaccionó diciendo que “es un hecho muy lamentable que un exsecretario de la Defensa sea detenido acusado por vínculos con el narcotráfico”. Y no desperdició la oportunidad para criticar al gobierno que lo precedió: “Es una situación inédita porque está detenido por la misma acusación que el secretario de Seguridad Pública de Felipe Calderón, y ahora detienen al secretario de la Defensa de Enrique Peña Nieto”, dijo.

¿Quién es?

Salvador Cienfuegos Zepeda nació en Ciudad de México el 14 de junio de 1948. Siguiendo los pasos de su padre, quien también fue militar y llegó al cargo de teniente coronel y murió cuando Cienfuegos tenía dos años, este decidió dedicarse a esta carrera desde joven.

A sus 16 años, en 1964, comenzó su carrera militar en el Heroico Colegio Militar. Estudió allí y en otras dos instituciones para formarse como oficial.

Desde entonces ha tenido diferentes ascensos y cargos importantes dentro y fuera de México. En el país, hasta el año 2000, fue director precisamente del Colegio Militar en el que comenzó su trayectoria. También fue general de División en cuatro regiones militares. Por otro lado, fue agregado militar en las embajadas de México en Japón y Corea del Sur.

Su cargo más alto lo ocupó como general secretario de la Sedena, en el gobierno de Enrique Peña Nieto, desde 2012 hasta el 2018, cuando decidió retirarse. En este periodo es que se lo acusa de los cargos por narcotráfico y lavado.

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En las Fuerzas Militares se caracterizó por ser estricto con sus tropas y por tener una actitud “reglamentaria” y “poco empática”. Así lo afirma el abogado Gutiérrez, quien lo conoció personalmente y lo describe como “un tipo educado. Alto, de mirada muy firme y seco en su hablar”.

Muchos compartían esa impresión de su aparente rigidez y alta disciplina, razón por la que para la opinión pública y las esferas políticas de México no deja de ser una sorpresa la investigación de Nueva York y, por supuesto, el rápido proceder de la DEA en la captura de Cienfuegos, un general que parecía ‘intocable’.

SIMÓN GRANJA MATIAS Y MATEO ARIAS ORTÍZ
Redacción Domingo
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