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Polémica en Argentina tras cancelar la vacunación a un numeroso grupo de ancianos por preparar el Estadio Único de la Plata para un partido

Personas hacen fila para realizarse un test de Covid, en Buenos Aires.
Personas hacen fila para realizarse un test de Covid, en Buenos Aires.EFE

Dados los antecedentes, la decisión no debería haber sorprendido tanto, pero la indignación fue tal, que el gobierno de la provincia de Buenos Aires, la más poderosa de la Argentina, debió poner reversa y salir de la trampa en que se había metido. Una trampa a partir de una pregunta simple: ¿Fútbol o vacunas? Y el Ministerio de Salud provincial eligió fútbol.

En Buenos Aires, gobernada por el peronismo a diferencia de la ciudad del mismo nombre, capital del país y fortaleza de la coalición opositora Juntos por el Cambio, el operativo de vacunación tiene un fuerte sesgo político. El gobernador Axel Kicillof, discípulo de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, impide siempre que le es posible la utilización de los vacunatorios municipales, porque casi la mitad de los 135 municipios de la provincia están en manos de la oposición. Así es que se optó por grandes espacios, escuelas y estadios de fútbol, todo bajo el control de «La Cámpora», la organización más radical del kirchnerismo gobernante.

Uno de esos sitios de vacunación es el Estadio Único de La Plata, la capital de la provincia de Buenos Aires. Allí debe jugarse en la noche de este miércoles el partido entre River y Atlético Tucumán por la Copa Argentina. Así, esta mañana muchos jubilados -la vacunación es por ahora solo para mayores de 70 años– se encontraron con que su cita para la vacunación había sido cancelada. ¿La razón? Había que «preparar el estadio» para el duelo futbolístico.

Twitter, habitualmente bullicioso y tenso en Argentina, estalló de críticas. Y con bastante razón: el gobierno provincial viene insistiendo en restringir actividades y regresar a algo más cercano a la cuarentena dura de los inicios de la pandemia de covid. La segunda ola está llegando a la Argentina, con especial temor por las dos cepas brasileñas. Así, ¿tenía sentido privilegiar el fútbol por sobre los vacunados?

La pregunta ofrece una respuesta tan obvia que en la tarde el gobierno de Kicillof dio marcha atrás y habilitó a todos los vacunados con cita para este miércoles a recibir sus dosis, además de darle la opción de hacerlo el sábado a aquellos que se hubieran visto frustrados hoy. «Es una locura», sintetizó el alcalde de La Plata, Julio Garro, miembro de la oposición.

Mientras el país se prepara para las nuevas restricciones, que todo indica que serán anunciadas mientras ya ruede el balón en La Plata, muchos comentaban en redes sociales la lógica profunda de la decisión rectificada este miércoles: Argentina vivía una cuarentena estricta hasta que el 26 de noviembre de 2020 se celebró el velorio de Diego Maradona. El presidente Alberto Fernández cedió la Casa Rosada como sede y la ceremonia fue un gran y peligroso descontrol. Aquella vez el fútbol también se impuso a la lógica.

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