La técnica para la administración de vacunas es vital para evitar el riesgo de posibles reacciones locales, en vasos, tejidos o nervios, así como para que se generen anticuerpos frente a determinadas enfermedades. 

Dos ampollas con muestras de una vacuna contra la COVID-19, en una imagen de archivo.

En este sentido, «la vía a utilizar viene determinada por la inmunogenicidad y la reactogenicidad de cada vacuna», destaca el Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (CAV-AEP). En cualquier caso, subrayan, ninguna debe administrarse por vía intravenosa.

¿En qué consiste la técnica intramuscular?

Así, una de las vías de administración más frecuente es la intramuscular que consiste en inocular la dosis en el tejido muscular profundo para que sea absorbida de forma rápida. Para su correcta aplicación, «se debe introducir la aguja en un ángulo de 90º respecto a la piel», añaden desde el CAV-AEP. Las vacunas que normalmente se pueden administrar mediante esta técnica son:

  • DTP, DTPa, dTpa: vacunas combinadas contra difteria, tétanos y tos ferina.
  • Vacuna contra la gripe.
  • Vacuna contra la hepatitis A y hepatitis B. 
  • Vacuna contra el meningococo
  • Vacuna contra el neumococo. 
  • Vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH).
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Para la administración de la vacuna por esta vía se recomiendan dos tipos de técnicas. Por un lado, la técnica del aplanado consiste en «aplanar la piel y el tejido celular subcutáneo en lugar de la inyección», separando el pulgar y el dedo índice a la vez que se presiona sobre la masa muscular. Por otro, la técnica del pellizco se basa en «coger el músculo entre los dedos índice y pulgar de la mano libre». 

La zona para la aplicación de la inyección depende de la edad y del tamaño, por lo que se aconseja seleccionar la cara anterolateral externa del muslo en menores de tres años y el deltoides a partir de dicha edad y en adultos

¿Cuáles son las diferencias con la técnica subcutánea?

Vacuna, vacunar, niño

La técnica subcutánea consiste en introducir el producto en el interior del tejido adiposo, esto es, debajo de la piel y por encima del músculo. A diferencia de la vía intramuscular, el proceso de absorción es más lento. Es la más utilizada para las siguientes vacunas:

  • Varicela. 
  • Triple vírica (sarampión, rubeola y parotiditis). Puede administrarse por vía intramuscular o subcutánea profunda. 
  • Poliomelitis. La administración con las vacunas combinadas es intramuscular, mientras que si se utiliza caso Imovax Polio puede emplearse también la vía subcutánea, tal y como indica el CAV-AEP.
  • Neumococo. También se puede utilizar la vía subcutánea profunda para esta vacuna.
  • Otras vacunas no sistemáticas: fiebre amarilla y fiebre tifoidea.

Se debe administrar en un ángulo de 45º y para su inyección «se toma un pellizco de piel y tejido subcutáneo entre índice y pulgar intentado separar la piel y el tejido celular subcutáneo del músculo».