Tiroides

Imagen de recurso de una consulta médica.
COM SALUD / EP

La tiroides es una glándula fundamental para el correcto funcionamiento del organismo: controla funciones como la temperatura, la frecuencia cardiaca, la vitalidad, el control del peso, el tránsito gastrointestinal o la inteligencia, entre otras. El hipotiroidismo se produce cuando esta glándula tiroides deja de crear hormona tiroidea para mantener el cuerpo funcionando de manera normal.

Existen dos tipos de hipotiroidismo, el que se presenta desde el nacimiento (congénito) y el que aparece a lo largo de la vida (adquirido), apuntan desde la Asociación Española de Pediatría.

Los síntomas de que una persona tenga bajos los niveles de hormona tiroidea son que el cuerpo comience a funcionar con lentitud, que sienta frío y fatiga más pronto, que se le reseque la piel, que tenga tendencia a olvidarse de las cosas y se sienta deprimido y/o que empiece a sentir estreñimiento.

Como los síntomas son tan variados, la única manera de saber con seguridad si tiene hipotiroidismo es haciéndose análisis de sangre, señala en su web la Asociación Americana de Hipotiroidismo.

Causas

Su principal y más frecuente causa es autoinmune. Esto significa que significa que el paciente «tiene anticuerpos que actúan contra su propia glándula tiroides, provocando la pérdida progresiva de su producción hormonal», explicó Rogelio García Centeno, endocrinólogo del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, que apuntó que las enfermedades de origen autoinmune son «claramente mayoritarias» entre las mujeres.

La tiroiditis autoinmune puede comenzar repentinamente o se puede desarrollar lentamente en el curso de varios años. Las formas más comunes son la tiroiditis de Hashimoto y la tiroiditis atrófica.

Una cirugía puede ser otro origen. Algunas personas con nódulos tiroideos, cáncer de tiroides o enfermedad de Graves necesitan cirugía para eliminar una parte o la totalidad de la glándula tiroides. «Si se quita toda la glándula, la persona sin duda desarrollará hipotiroidismo», explican desde la Asociación Americana de Hipotiroidismo.

Otras causas pueden ser los tratamientos radiactivos, algunos medicamentos o déficit de yodo, que puede ser clave. El yodo se adquiere principalmente a través de la sal yodada y las necesidades diarias son en realidad muy pequeñas, unos 150 gramos en adultos y adolescentes.

Tratamiento

El tratamiento habitual para el hipotiroidismo supone el uso diario de la hormona tiroidea sintética levotiroxina (Levothroid, Synthroid, entre otros). Este medicamento oral restaura los niveles adecuados de la hormona y revierte los signos y los síntomas del hipotiroidismo. Al principio, encontrar la dosis adecuada puede llevar entre seis y ocho semanas hasta que los niveles de TSH de adecúan.

El endocrino del Gregorio Marañón advierte de que «aunque la falta de adherencia al tratamiento es frecuente por la cronicidad de esta patología y porque la sintomatología muchas veces es inespecífica, no por ello deja de alterarles la calidad de vida».

El endocrinólogo hace hincapié en que un tratamiento inadecuado conduce a periodos de hipotiroidismo subclínico que pueden llevar a alteraciones emocionales (grados variables de ansiedad, depresión, problemas cognitivos y de memoria), astenia, problemas de pelo y piel o elevaciones del colesterol en sangre. «Aunque no siempre esta sintomatología se debe a un hipotiroidismo, la mejor manera de evitar la implicación del mismo es asegurarse un riguroso cumplimiento del tratamiento», sostiene García Centeno.