La Comisión de Salud Pública ha aprobado este martes 22 de septiembre la utilización de los test de antígenos como herramienta rápida de diagnóstico y cribado de la Covid-19 y ha actualizado la Estrategia de detección precoz, vigilancia y control para incluir esta prueba con el objetivo de hacer frente a la pandemia del coronavirus, tal y como han asegurado en un comunicado

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Actualmente existen dos tipos de pruebas capaces de detectar la infección activa del patógeno, en este caso el SARS-CoV-2. La técnica diagnóstica de referencia es la RT-PCR, que es la que presenta una mayor fiabilidad y efectividad a la hora de detectar ARN viral del patógeno en la muestra biológica.

Otra de las pruebas recientemente incluidas es la de detección rápida de antígenos al ser capaz de detectar si existe infección activa o no en el organismo. El objetivo de su incorporación a la estrategia de Sanidad es «facilitar el diagnóstico y que este pueda realizarse lo más rápido posible para iniciar las medidas de control oportunas para disminuir la transmisión del virus». 

En este sentido, el uso de estas pruebas «permitirá hacer frente al previsible aumento en los próximos meses de las necesidades diagnósticas«, sobre todo con la llegada de la gripe estacional.

¿En qué consiste? ¿Cuáles son las ventajas e inconvenientes?

Los test antigénicos consisten en la toma de una muestra nasal o de saliva que detecta la presencia del patógeno en el organismo en tan solo 10 o 15 minutos. Presentan un alto grado de efectividad y tendrían una gran utilidad en el estudio de brotes y en entornos determinados como centros sanitarios, sociosanitarios o educativos. Además, son mucho más económicos que otro tipo de técnicas diagnósticas y más sencillos de utilizar.

Una trabajadora sanitaria sostiene una probeta con una prueba PCR

De esta manera, «se refuerza la necesidad de que las Comunidades Autónomas establezcan los circuitos de diagnóstico necesarios para la priorización en la realización de las pruebas a las personas con síntomas», añaden en el comunicado.

La Comunidad de Madrid ya dispone del primer millón de test de este tipo adquiridos a la compañía Abbott que «permitirán agilizar y potenciar la capacidad diagnóstica del Servicio Madrileño de Salud», tal y como anunciaron la semana pasada. La empresa comercializadora asegura que estas pruebas de detección rápidas presentan una sensibilidad superior al 93% y una especificidad mayor del 99%. 

Son capaces de comprobar si la persona está infectada en el momento de la realización de la prueba. Sin embargo, uno de los principales inconvenientes es que su fiabilidad desciende transcurrida la primera semana desde el inicio de los síntomas.