Una de las enfermedades más comunes que padecen los perros es la otitis, una afección muy frecuente que, aunque no suele complicarse, sí puede hacer que nuestra mascota se encuentre muy molesta y dolorida durante unos días.

Para evitarla, sobre todo en verano, cuando son más frecuentes, podemos tomar una serie de precauciones que evitarán en la medida de lo posible, estas molestas infecciones.

¿Qué es la otitis en perros y qué la causa?

Al igual que ocurre con la otitis en humanos, la otitis es la inflación de alguna parte del oído, especialmente la externa, la más común. Esta inflamación, que es muy molesta y dolorosa, puede tener varias causas:

•Alergias, ya sea alimentaria o atópica, que pueden desencadenar en una infección de oído.

•Ácaros, como el Otodectes cynotis, el Demodex y el Sarcoptes scabiei.

Cuerpos extraños, como espigas, gramíneas, semillas… que entran en el oído y terminan provocando una infección. Ocurre sobre todo a los perros que pasean por el campo.

•Traumatismos o heridas, que el perro al rascarse se infecta.

•Sustancias irritantes, como jabón, el agua sucia…

•Infección bacteriana, fúngica o parasitaria. Algunos de los microorganimso que provocan otitis en perro más frecuentemente son las bacterias como Staphylococcus, Proteus o Pseudomonas aeruginosa; o los hongos como la levadura Malassezia.

Además, hay algunos factores que predisponen al perro a padecer otitis, como:

•Factores anatómicos. Hay perros que, por la anatomía de sus orejas, la humedad se acumula en los oídos más fácilmente. Esto ocurre en perros con orejas grandes y caídas, que conservan más la humedad porque tardan más o son más difíciles de secar, como los perros de raza Cocker Spaniel, Beagles, Basset Hounds… También tienen más predisposición los perros con conductos auditivos demasiado pequeños y con abundante pelo en las orejas, como Pastor Alemán, Pastor Belga, Yorkshire Terrier, Collies…

Enfermedades previas, como los pólipos o que afecten al sistema inmune, como alergias, enfermedades endocrinas… predisponen a los perros a padecer otitis más frecuentemente.

Perro con cistitis

¿Qué síntomas las provoca?

Los síntomas de la otitis son dolor, apatía, fiebre, picor… Estas molestias provocan algunos comportamientos que tenemos que observar y que nos pueden alertar de la presencia de una infección de oído:

•Rascado de las orejas frecuente.

•Sacudidas y ladeos constantes de la cabeza.

•Alteraciones del comportamiento habitual, está más irritable o lo contrario, que esté más apático a causa de la fiebre.

Además, habrá que observar si tiene secreciones en el oído, que suelen oler mal, y si existe sangrado o alguna herida en el interior del mismo, que puede ser consecuencia del rascado o de algún cuerpo extraño, etc.

Cómo se trata

Ante la presencia de alguno de estos síntomas, hay que acudir de inmediato al veterinario que, tras explorarlo, determinará la presencia de otitis y su tratamiento, que vendrá determinado por la causa de la otitis.

•Si la otitis la ha ocasionado un cuerpo extraño, como espigas, semillas, etc. El veterinario las extraerá. En algunos casos, se necesitará anestesia. Además, habrá que tratar la infección con fármacos.

•Los fármacos más comunes en otitis externas, las más fáciles de tratar, suelen ser tópicos, cuya función dependerá de la causa de la infección y podrán ser antiinflamatorios, antibióticos, antifúngicos y acaricidas. Las internas requerirán de un fármaco oral.

Por lo general, las otitis responden bien al tratamiento, pero en ocasiones pueden derivar en un otohematoma o hematoma circular, que necesitará de una operación quirúrgica, o puede que se cronifique o provoque pérdida de audición en el perro.

¿Cómo se previenen?

Aunque el riesgo cero no existe, hay muchas cosas que podemos hacer para reducir la incidencia de las otitis en nuestras mascotas.

•Evitar la humedad en el interior de las orejas, especialmente si es de una raza con orejas caídas y largas. Para ello, hay que secárselas muy bien por dentro cada vez que lo bañemos o esté en contacto con el agua.

•Revisar y limpiar las orejas regularmente en busca de objetos extraños. Existen productos específicos para lavarles las orejas. No uses nunca bastoncillos.

•Alimentarlo correctamente, sobre todo en caso de alergias, pieles atópicas, intolerancias…

•Revisiones periódicas. Llevarle al veterinario con regularidad es la mejor forma de prevenir la otitis y otras patologías y las complicaciones derivadas de estas.