Practicar deporte después de haber sufrido la Covid podría no ser una buena idea. Así lo han alertado diversos estudios que han abordado los efectos a largo plazo del nuevo coronavirus SARS-CoV-2 en el corazón.

Michael Ojo muere de un infarto a los 27 años.

Así lo recoge la publicación Wired, que en un artículo ha recopilado la opinión de varios cardiólogos estadounidenses. Uno de ellos es médico y profesor de la Ohio State University, Saurabh Rajpal, quien ha explicado a la citada revista que un nuevo protocolo elaborado por la universidad para los atletas que hayan padecido la Covid incluye la obligación de someterse a diferentes pruebas -examen clínico, un análisis de sangre, un electrocardiograma y una resonancia magnética- antes de retomar los entrenamientos.

El objetivo de estas nuevas precauciones es evitar que la pandemia provoque lesiones cardíacas trágicas entre los estudiantes atletas. Cabe recordar que el pasado mes de agosto se supo que el jugador de baloncesto Michael Ojo, el pívot del Estrella Rojo, murió tras sufrir un paro cardíaco después de haber dado positivo en coronavirus.

Entre junio y agosto, 26 atletas de la OSU de diferentes deportes se presentaron para ser examinados después de haberse recuperado de la Covid-19. Las resonancias magnéticas revelaron inflamación del músculo cardíaco, un signo de miocarditis, en cuatro de ellos. De ellos, dos nunca habían experimentado ningún síntoma de Covid-19. Estos resultados, de hecho, han sido recientemente publicados en la revista JAMA Cardiology.

«Debido a que no se escanearon los corazones de los atletas antes de sus infecciones por Covid-19, y debido a que no se compararon con los controles (personas similares que no contrajeron el virus), es imposible decir con certeza si el virus causó el daño observado», explica Rajpal, uno de los coautores del estudio, que añade que otras infecciones virales causan miocarditis y el SARS-CoV-2 no es diferente. «Es importante que la gente sepa que Covid-19 puede afectar el corazón», advirtió.

Inflamación cardíaca persistente

Estos problemas no solo afectan a los atletas. Otro estudio observacional más amplio realizado en Alemania a principios de este verano con 100 pacientes no deportistas con Covid-19 detectó inflamación cardíaca persistente y otras anomalías cardíacas en 78 de ellos

Según Eric Topol, un cardiólogo de EE UU que mantuvo correspondencia con los autores del estudio, 12 de esas personas no presentaban ningún síntoma de Covid-19. Este estudio se corrigió después por errores estadísticos, pero sus autores confirmaron que las principales conclusiones aún se mantienen: incluso un curso leve de Covid-19 podría dañar el corazón.