Desde que comenzara la pandemia causada por el coronavirus, las mascarillas se han vuelto un producto de primera necesidad, sobre todo, desde que se implantara la medida obligatoria de llevar mascarilla en todos los espacios públicos. 

El Sistema de Alerta Rápida de la Unión Europea (RAPEX) ha alertado de la presencia de mascarillas filtrantes en el mercado europeo que incumplen con las normas de protección.

Son muchos los modelos de mascarillas que se pueden encontrar en el mercado y, desde un principio, la norma estableció que se podía usar cualquier tipo, aunque posteriormente se han ido prohibiendo algunas como, por ejemplo, las de válvula. Ahora, dejarán de estar a la venta las mascarillas KN95, aunque podrán seguir utilizándose. 

La Resolución de 23 de abril de 2020 del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo sobre los equipos de protección individual, establecía una autorización temporal para la comercialización de equipos de protección con un nivel adecuado de seguridad según los requisitos marcados por los reglamentos de la UE, aunque no se hubieran efectuado completamente los procedimientos de evaluación. 

De este modo, esta autorización tenía un carácter temporal, ya que su validez finalizaría cuando se haya completado la evaluación necesaria para poner el marcado CE a dichos productos, o hasta el 30 de septiembre de 2020, lo que antes ocurra.

De hecho, la validez de la autorización quedaría suspendida en caso de que el producto no cumpliera con las especificaciones técnicas o no garantizara un nivel adecuado de salud y seguridad.

De este modo, a partir del 1 de octubre solamente se venderán en España las mascarillas que cumplan con las especificaciones técnicas marcadas por la UE, como las FFP2 y las FFP3. Las personas que hayan adquirido mascarillas KN95 antes de esa fecha podrán seguir utilizándolas aunque ya no se comercialicen.