Según afirma la OMS y se ha comprobado en multitud de estudios a lo largo de los años, la lactancia materna es mejor forma de alimentar a los recién nacidos y a los bebés tal, pues les aporta los nutrientes que necesitan para un crecimiento y desarrollo saludables. Es por eso que este organismo recomienda lactancia materna exclusiva los seis meses y combinarla con alimentación complementaria al menos hasta los dos años y hasta que la madre y le niño quieran. A pesar de estas recomendaciones, un 30% de las mujeres en España no logra instaurar la lactancia, aunque quiera, y solo un 28,5% continúa más allá de los 6 meses. Para tener éxito con la lactancia es muy importante que el niño se agarre al pecho desde el primer momento y lo haga en la posición correcta. De no ser así, la lactancia podría no llegar a empezar o incluso provocar problemas en la madre que le llevarían a abandonar prematuramente la lactancia.

La importancia de las primeras horas y de los primeros días

Los primeros días, e incluso las primeras horas, son cruciales para que la lactancia materna tenga éxito, por eso, el apoyo de los profesionales en el momento del parto y los primeros días en el hospital son de vital importancia.

Según aconsejan desde el Comité de lactancia materna de la AEP, el apoyo a la lactancia empieza desde el momento mismo del parto.

Nada más nacer, se deberá poner al recién nacido sobre el pecho de la madre y mantenerlo ahí sin interrupciones hasta que se produzca la primera toma. El contacto piel con piel favorece la instauración de la lactancia, la adaptación a la vida extrauterina y el vínculo madre-hijo. En ese momento, el niño se mantendrá despierto unas dos horas, por eso es tan importante que esté junto a su madre. Se puede dejar para después de esa primera toma pesar o lavar al bebé y procedimientos dolorosos, como la prueba del talón.

•En caso de que el parto sea por cesárea, se podrá mantener al bebé encima de su madre mientras la cosen y, una vez recuperada la madre, volver a ponerla junto a su bebé.

•Si el bebé, por algún motivo de salud, debe estar ingresado en neonatología, se podrá practicar siempre que sea posible el contacto piel con piel de la madre y, entre toma y toma, la madre puede utilizar un extractor para estimular la llamada ‘subida de la leche’.

•Una vez asadas las primeras horas desde el parto y la primera toma, lo normal es que el bebé esté más adormilado. Además de estar cerca de la madre, cada vez que se despierte o muestre signos tempranos de hambre, se le deberá poner el pecho. Estos signos son chupeteo, cabeceo, lengua fuera, chuparse las manos… No hay que esperar al llanto, pues es un signo tardío. El bebé estará más nervioso y ansioso y será más difícil que se agarre bien.

La lactancia debe ser a demanda, es decir, cuando el niño quiera, las veces que quiera y el tiempo que quiera. De este modo, se garantiza una óptima producción de leche y el niño aprende a agarrarse correctamente. Los primeros días, las tomas serán muy frecuentes.

•No suplementar con biberón a menos que lo indique un médico, pues los suplementos no favorecen un correcto agarre del pecho y provocan que la mama produzca menos leche.

para evitar grietas, el bebé debe tener la boca bien abierta para agarrar también la areola, no solo el pezón.

¿Cómo sé si se agarra bien?

La lactancia puede tardar en instaurarse unas semanas, que serán cruciales en el fracaso o el éxito de la lactancia. Durante ese tiempo, además de agarrarse al pecho deberá hacerlo correctamente. Para asegurarnos de que el agarre es correcto, debemos:

•Consultar con un experto si notamos dolor en el pecho, ya sea durante las tomas o entre ellas, si el niño llora mucho, si notamos que no producimos suficiente leche o si el bebé no coge peso o hace todas las deposiciones que debería.

•Un mal agarre, puede hacer que el pecho no se vacíe correctamente y que, o bien se produzcan regurgitaciones, obstrucciones o incluso mastitis, o que, al no succionar toda la leche del pecho, la mama produzca menos. cualquiera de estos supuestos, pueden poner el peligro la lactancia. También puede dar lugar a las dolorosas grietas. 

Se deberán evitar las interferencias, como chupetes, pezoneras o biberones hasta que la lactancia esté establecida, que será a las dos o tres semanas. Los movimientos que realizan los bebés para tomar un biberón o con un chupete son diferentes de los que debe realizar para agarrarse correctamente al pecho y extraer la leche materna.

•Sea cual sea la posición que elija la madre (sentada, acostada, balón de rugby, etc.), se deberá comprobar que la posición es la correcta: el mentón del bebé toca el pecho, la boca está bien abierta abarcando gran parte de la areola, los labios están hacia fuera -evertidos- y las mejillas están redondas -no hundidas- mientras succiona.

¿Cómo conseguir un agarre correcto?

Para que el bebé se agarre correctamente puedes ayudarte con estos fáciles pasos:

• Colócalo de manera alineada, con la cabeza y la espalda en línea recta, y muy próximo a ti. Su mentón debe mirar hacia arriba, y no estar caído hacia el pecho.

•Estimula al bebé para que abra la boca colocando el pezón a la altura de su nariz. Roza suavemente el pezón por su labio superior para que abra bien la boca.

•Cuando abra bien la boca, introduce el pecho en su boca, con el labio inferior y la mandíbula cubriendo la mayor parte de la areola.

•En ese momento, el bebé debería empezar a succionar muy deprisa para facilitar la salida de la leche. La madre debería notar un pequeño tirón indoloro. Pasados unos segundos, su succión será más lenta y profunda, y la mandíbula se mueve, signos de que el flujo de la leche es correcto.

Si se produce dolor, es probable que el agarre no sea correcto, puedes retirarlo y volverlo a intentar.

En caso de que pasen los días y notas que el agarre no mejora o que se produce dolo, puedes buscar ayuda profesional de ano de tu matrona o de un grupo de lactancia. Estarán encantados de ayudarte.

Esta semana, del 1 al 7 de agosto se celebra en más de 170 países, por iniciativa de UNICEF, la OMS y organismos como la Alianza Mundial pro Lactancia Materna, la semana mundial de la lactancia materna, con la que se pretende promover este tipo de alimentación alrededor del mundo.