El CEO de la compañía AstraZeneca, Pascal Soriot, ha anunciado que es posible que la compañía realice un nuevo ensayo adicional a nivel mundial para evaluar la eficacia de su vacuna contra el COVID-19, que está desarrollando con la Universidad de Oxford (Reino Unido), después de que los estudios publicados hasta ahora hayan suscitado dudas sobre su nivel de protección.

En los últimos ensayos, cuyos resultados se publicaron el pasado lunes, se produjo un error de fabricación que provocó que algunos voluntarios recibieran media dosisde la vacuna. Estos pacientes desarrollaron una mayor tasa de efectividad (90% cuando tomaron la otra dosis completa). Sin embargo, aquellos que tomaron las dos dosis completas presentaron una eficacia del 62%.

La vacuna contra la Covid desarrollada por la Universidad de Oxford y la farmacéutica AstraZeneca se ha convertido este lunes en la tercera en anunciar los resultados preliminares de la fase 3 de sus ensayos, que muestran una eficacia del 70,4%. Unos datos que contrastan con la efectividad del 95% mostrada por los preparados producidos por las compañías Pfizer y Moderna, aunque antídoto británico es más barato y fácil de conservar.

Según ha explicado Soriot en una entrevista en Bloomberg, el tratamiento de media dosis no fue un error, sino que los investigadores se dieron cuenta del cambio en la dosis y modificaron el protocolo del ensayo en consonancia. «No le diré que esperábamos que la eficacia fuera mayor. La gente lo llama un error… no es un error», detalla Soriot.

Este nuevo ensayo evaluaría esta dosis más baja que funcionó mejor que la cantidad completa. «Ahora que hemos encontrado lo que parece una mejor eficacia tenemos que validar esto, así que necesitamos hacer un estudio adicional. Probablemente será otro estudio internacional, pero este podría ser más rápido porque sabemos que la eficacia es alta, así que necesitamos un número menor de pacientes», ha resaltado.

En la entrevista, Soriot señala que no espera que este nuevo ensayo retrasara las aprobaciones regulatorias en Reino Unido y la Unión Europea. Sin embargo, ha admitido que la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) podría tardar más tiempo porque es «poco probable» que aprueben la vacuna sobre la base de estudios realizados en otros lugares, sobre todo teniendo en cuenta las dudas sobre los resultados. Soriot defiende que la autorización en algunos países será antes de finales de año, tal y como estaba previsto antes de este nuevo ensayo.