¿Existe un momento ideal al día para mantener relaciones sexuales? Cada cual debe elegir el suyo, obviamente, y dependerá de numerosos factores: posibilidad, interés recíproco de su pareja, ocupaciones, cansancio, estado de ánimo… Sin embargo, la ciencia tiene una respuesta para este interrogante aunque cuidado, según el estudio al que nos remitamos la respuesta también puede variar. Veamos lo que dicen los expertos sobre la mejor hora para practicar sexo.

Quien madruga, al orgasmo ayuda… O eso, al menos, parece sugerir un estudio realizado por la Asociación Médica Británica y publicado en la revista British Medical Journal que determinó que el mejor momento para tener sexo son las 5:48, minuto arriba minuto abajo. Los investigadores de la institución señalaron también que la explicación está en los niveles de tetosterona, que a esa hora de la madrugada ofrece niveles muy altos tanto en hombres como en mujeres, aunque mucho mayores en los primeros (en el caso de los hombres entre un 25 y un 50 por ciento mayor por la mañana que durante el resto del día, ya que la glándula que regula su producción tiene mayor actividad por la noche mientras dormimos).

Además, en esos primeros momentos del día el cuerpo se encuentra más descansado, relajado y muy lejos, todavía, de las tensiones y preocupaciones diarias.

La importancia de la edad

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Por su parte, otro estudio elaborado por Paul Kelley, investigador clínico del Instituto de Neurociencia Circadiana y del Sueño de la Universidad de Oxford, determinó que esa ‘hora feliz’ depende de la edad, ya que según el ciclo vital también cambian los ritmos circadianos y, por extensión, el mejor momento para tener sexo.

Según el profesor Kelley a los veinte años la líbido puede dispararse a cualquier hora pero los niveles de energía aumentan después de comer, a la hora de la siesta, por lo que la hora óptima para mantener relaciones son las tres de la tarde.

A los 30, sin embargo, se produce un buen salto en los ritmos circadianos: “tu cuerpo, pulmones y músculos ya han empezado a envejecer y tu reloj biológico arranca antes”, señala el investigador. Por lo que el mejor momento, según indica, sería con el inicio del día y la entrada de la luz solar, sobre las ocho de la mañana. Esos rayos de sol estimulan el hipotálamo y por tanto, los niveles de tetosterona.

Para los de 40 y 50, la hora ideal se retrasaría entre las 22.00 y las 22.30. A esta edad cada vez se duerme menos, tenemos más estrés, más obligaciones laborales y sexo es menos frecuente por lo que practicarlo a estas horas libera oxitocina, la hormona que promueve un mejor descanso.

Por último, el experto recomienda, a partir de los 60 y con la disminución de la líbido, adelantar ese momento a las 20.00.

¿Y qué opinan los propios interesados?

La actriz Margot Robbie ha sido una de las últimas en dar vida en el cine a la Reina Isabel I de Inglaterra, una de las filofóbicas por excelencia.

No solo los científicos se han preocupado por ofrecer su opinión sobre tan placentero momento sino que los propios interesados también se han manifestado. Por ejemplo, según una encuesta elaborada por la marca de juguetes sexuales Lovehoney entre más de 2.000 personas, la hora preferida por las mujeres para hacer el amor son las 23.21 y la de los hombres las 7.54.

Por su parte, otra encuesta realizada por la empresa Forza Supplements, para la que se entrevistó a más de un millar de personas, la mejor hora del día para tener sexo son las 7:30 de la mañana o justo después de despertarse.

El equipo de sexólogos consultado por la empresa señaló las mismas razones que la Asociación Médica Británica: a primera hora del día la testosterona de los hombres se encuentra en su punto álgido y su deseo sexual también. Y en el caso de las mujeres, esta hora coincide también con una disminución de las hormonas del estrés, por lo que pueden disfrutar más del sexo. Ambos además, se encuentran totalmente descansados tras varias horas de sueño. Como segunda alternativa, lo encuestados señalaron su otra hora favorita para practicar sexo: justo antes de irse a la cama.