El dolor de vejiga es un síntoma que nunca debe pasarse por alto. Puede obedecer tanto a causas anatómicas como a enfermedades e infecciones.

8 causas del dolor de vejiga

Última actualización: 23 junio, 2022

El dolor de vejiga es una molestia que obedece a causas muy diversas. Casi siempre está relacionado con una infección urinaria, pero no siempre es así. También puede tener su origen en otras afecciones o condiciones anatómicas.

Recordemos que la vejiga es un órgano hueco que sirve para almacenar la orina. Forma parte del sistema urinario y se ubica en la pelvis. A menudo, el dolor puede percibirse en la zona superior del pubis; además, casi siempre se agudiza al momento de orinar. ¿Por qué se produce? ¿Cuándo acudir al médico? Veamos.

8 causas del dolor de vejiga

Hay varias razones por las que se produce el dolor de vejiga. Todas ellas están relacionadas con afecciones que deben ser evaluadas y tratadas por el médico.

1. Inflamación

El dolor de vejiga muchas veces es provocado por una inflamación en este órgano. Esto suele ocurrir por varios motivos, como los siguientes:

  • Endometriosis.
  • Uso de una sonda vesical por tiempo prolongado.
  • Enfermedad autoinmune.
  • Uso de algunos medicamentos.
  • Cáncer de vejiga.

En el caso de los hombres, una infección o un tumor de próstata ocasiona la inflamación en la vejiga.

La inflamación de la vejiga suele manifestarse con dolor en la zona. Esta puede tener varios posibles detonantes.


2. Síndrome de la vejiga dolorosa o cistitis intersticial

El síndrome de la vejiga dolorosa o cistitis intersticial también ocasiona dolor en este órgano. Esta es una afección en la que se presenta una irritación de la pared de la vejiga. Se desconocen las causas. Los principales síntomas son los siguientes:

  • Dolor de vejiga.
  • Ardor al orinar.
  • Dolor durante las relaciones sexuales.
  • Dificultad para orinar.
  • Deseo de orinar con frecuencia, en el día y en la noche.

Tales síntomas son inestables. A veces se presentan con más intensidad, mientras que en otras ocasiones casi desaparecen. Es posible que se exacerben cuando la persona consume sustancias como el café, el alcohol, el té negro o los alimentos ácidos. También al fumar o al sentir estrés.

3. Vejiga neurogénica

La vejiga neurogénica es una afección que se caracteriza por la incapacidad para contraer y relajar la vejiga y las vías urinarias. Esto, a su vez, causa incontinencia, dolor de vejiga y sensación de vaciado incompleto. Es ocasionada por enfermedades o problemas neurológicos y puede ser de dos tipos:

  • Vejiga neurogénica hipoactiva. La vejiga no logra contraerse de forma voluntaria y esto lleva a que se acumule la orina.
  • Vejiga neurogénica hiperactiva. La vejiga se contrae con mucha facilidad y causa urgencia de orinar con frecuencia.

4. Infección urinaria

Esta es quizás la causa más habitual del dolor de vejiga. La infección urinaria puede afectar la vejiga, la uretra y, si no se trata de manera adecuada, se extiende también a los riñones. Es más común en las mujeres y algunos de sus síntomas son los siguientes:

  • Dolor en la pelvis al orinar.
  • Dolor en la vejiga al orinar.
  • Ganas de orinar, pero con micciones muy pequeñas.
  • Sensación de urgencia de orinar.
  • Sangre en la orina.
  • Dispareunia (dolor durante las relaciones sexuales).
  • Fiebre baja.

5. Uretritis

La uretritis es la inflamación de la uretra, el conducto que lleva la orina desde la vejiga hasta el exterior del cuerpo. Casi siempre es ocasionada por una enfermedad de transmisión sexual. Provoca dolor de vejiga, dolor en la zona del vientre, ardor, micción frecuente y secreciones desde la uretra.



6. Cálculos en las vías urinarias

Los cálculos en las vías urinarias son masas sólidas que se forman en el riñón, el uréter o la vejiga, aunque de forma genérica se habla de ellos como piedras en el riñón. Si son pequeños, no provocan síntomas. Si se ubican en la zona vesical y crecen generan síntomas como dolor de vejiga intenso y náuseas.

7. Tumores o adenoma de próstata

Otra causa del dolor de vejiga es la presencia de un tumor canceroso. El síntoma más característico es la presencia de sangre en la orina. Es más común en las personas de edad avanzada y, en la mayoría de los casos, logra identificarse en fases tempranas.

De otro lado, el adenoma de próstata —hipertrofia benigna de la próstata— es una causa común del dolor de vejiga en los hombres. Los principales síntomas son el dolor agudo y la retención de orina. Aunque se realiza un impulso fuerte, hay dificultad para orinar; si se logra orinar, el dolor desaparece en forma pasajera.

8. Otras posibles causas

Este síntoma también puede ser ocasionado por el embarazo, en especial durante el último trimestre de la gestación. El útero aumentado ejerce una presión sobre todos los órganos de la pelvis y es posible que esto cause tal molestia.

Asimismo, el aumento de progesterona hace que la vejiga esté más relajada y que almacene más orina de lo normal. Otras posibles causas son las siguientes:

  • Enfermedad inflamatoria pélvica.
  • Inflamación de los músculos de la pelvis.
  • Enfermedades intestinales.
  • Cólicos menstruales o por embarazo.

Tratamiento del dolor en la vejiga

El tratamiento del dolor de vejiga dependerá de la causa que lo produzca. Lo habitual es que el médico realice un examen físico y, además, un análisis de orina y de sangre. Una vez que se realiza el diagnóstico, es posible que se tome alguna o varias de las siguientes medidas:

  • Analgésicos y antiinflamatorios.
  • Antibióticos.
  • Otros fármacos, como la tolterodina o la oxibutinina.
  • Sonda vesical.
  • Fisioterapia.
  • Cirugía.

Entre tanto, lo indicado es mantener una buena higiene íntima. También es aconsejable beber al menos dos litros de agua al día, emplear ropa cómoda y descansar lo suficiente.

Si el dolor en la vejiga es severo o se vuelve recurrente, lo mejor es acudir al médico o al ginecólogo para determinar su origen.

Recomendaciones finales

El dolor de vejiga es motivo de consulta médica. Siempre que se experimente debe comentarse con el médico, sobre todo si es muy recurrente o si presenta una intensidad notable. El tratamiento temprano, en particular de las infecciones, es crucial en estos casos.

La buena higiene íntima es muy importante, pero no es aconsejable excederse en esto, ya que el resultado podría ser contraproducente. En esta como en otras afecciones, un estilo de vida saludable es la mejor prevención y el complemento ideal de cualquier tratamiento.

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